Con papeles en mano, trabajadores del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), exhibieron los abusos en que ha incurrido la magistrada marianista Marycruz Cortés Ornelas, quien desde su llegada a este Poder solo se ha dedicado a beneficiar a sus familiares, así como a su concubino Santiago Pérez Petriciolli, quien actualmente funge como secretario proyectista de Sala, cuando ni siquiera cumple con los requisitos que establece la ley.

Los inconformes, exigieron tanto al presidente del TSJE como al Órgano de Fiscalización Superior (OFS), intervenir en este caso, pues no solo se está cometiendo una falta administrativa sino legal, al permitir una evidente usurpación de funciones, solo por mantener contenta a la magistrada que este año nuevamente buscará quedarse otros seis años como integrante de este Poder.

De acuerdo con la documentación entregada a este medio de comunicación, en el caso del esposo de la magistrada, Santiago Pérez Petriciolli, siempre ha sido beneficiado en diferentes puestos, pero en esta ocasión, con el afán de obtener un jugoso salario de 38 mil 682.36 pesos, fue impuesto sin mediar examen de oposición como secretario proyectista, quien debe cubrir los mismos requisitos que un Secretario de Acuerdos.

Curiosamente lo que no tomaron en cuenta tanto los magistrados como los integrantes del Consejo de la Judicatura, fue que para poder asumir este cargo, el artículo 53 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado prevé que debe ser licenciado en derecho con título y cédula profesionales legalmente expedidos; haber ejercido como abogado postulante, académico o en la administración o procuración de justicia cuando menos cinco años anteriores a la fecha del nombramiento y el concubino de la magistrada Marycruz Cortés no cubrió ninguno de estos requisitos.

Por si fuera poco, el artículo 57 señala que, para ser designado oficial de partes, el interesado también debe cumplir con los mismos requisitos para los Secretarios de Acuerdos, con excepción de la edad que será de 25 años y una experiencia profesional mínima de tres años.

Es decir, que para que Santiago Pérez hubiera ingresado como secretario proyectista, tuvo que haber presentado su título y cédula profesional expedidos con cinco años de anticipación a la fecha de su contrato, pero el señor fue dado de alta con un nivel 14 el 01 de julio de 2019, mismo año en el que fue otorgada su cédula profesional por parte de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT).

Quiere decir que hasta antes de esa fecha, el abogado estaba impedido para fungir como tal y mucho menos ser considerado para este cargo, salvo que por el hecho de ser el concubino de la magistrada Marycruz Cortés Ornelas no le pusieron ninguna objeción ni lo sometieron a un examen de oposición.

Por su fuera poco, además de haber impuesto a su concubino, también promovió el ingreso de su hijastro Santiago Yael Pérez Vázquez, quien fue dado de alta el pasado 5 de julio de 2021 con un salario nueve mil 549.87 pesos; además de haber promovido en 2020 el ingreso de su sobrina, Sheyla Yiribeth Cortés Ceceña en 2020 como taquimecanógrafa, pero como personal basificado y con un salario de 12 mil 462.31 pesos.

Éstos son solo algunos de los excesos cometidos por la marianista, quien ya busca a toda costa hacer sus amarres para que este año sea ratificado por seis años más como magistrada.