La Secretaría de Salud (SESA) esta generando una falsa percepción en el aumento del número de casos de SARS COV 2 en Tlaxcala, ya que los datos que hace públicos la dependencia, no corresponden a la realidad, luego de que se dejaran de hacer pruebas rápidas para la detección del Coronavirus debido a que se les acabaron y por el momento sólo realizan las conocidas PCR que, demoran entre 2 y 3 días para obtener los resultados.

Fue a mediados de la semana pasada que las pruebas rápidas comenzaron a escasear en los centros de detección del Covid-19, por lo que las autoridades de salud encabezadas por el inexperto, Rigoberto Zamudio Meneses, tuvieron que recurrir a las pruebas PCR que llevan más días para dar el resultado para los casos sospechosos de SARS COV 2.

A esto se suma que son cientos las personas que acuden a realizarse el examen por sospecha de ser portadores de este virus, lo que ralentiza el proceso que, sumado a que en los fines de semana hay menos disponibilidad, dan como resultado números más contenidos que no muestran la realidad del avance de la cuarta ola de la pandemia en la entidad.

Otro aspecto que ha ayudado a que los números oficiales sean menores es que, ahora quienes acudan a realizarse una prueba PCR, deberán antes haber sido revisados por un médico y tener la receta para que les aplique el examen, lo que, sin duda, generará menos casos, ya que muchos de los que acudían a realizar la prueba era porque presentaban la sintomatología sin necesidad de acudir con un especialista de la salud.

El asunto de la propagación de Ómicron es tan grave que, incluso el titular de la SESA tiene que portar cubrebocas especializados como el N95 que brinda aún mayor protección que el conocido KN95 que utiliza la mayoría de la población, junto a los sencillos tres capas.

Es así que, los últimos dos días las cifras oficiales, dejaron de reflejar la realidad de la cuarta ola de Covid-19 que sufre el estado, situación que podría generar una falsa confianza que derive en más contagios.