Las cifras que hoy da a conocer la Secretaría de Salud (SESA) son alarmantes y corroboran lo que ya se venía manejando en relación al contagio masivo de Covid-19 en la entidad, aun cuando las autoridades mantienen el semáforo en color verde y se han tomado algunas medidas preventivas para evitar más casos positivos que en dos semanas se han multiplicado y amenazan con llegar a números sin precedentes como ocurre en otras partes del mundo y el país.

Para este viernes, las autoridades locales mostraron que hubo 222 nuevos casos positivos, 32 contagios más que los 190 que se tuvieron como corte para este jueves y 218 más que el día 2 de enero, por lo que es evidente que la variante que ahora domina en Tlaxcala como en todo el globo terráqueo es Ómicron.

Aunque en términos netos el aumento de casos es brutal, cada vez se reduce más en cuanto al porcentaje, ya que entre jueves y viernes el crecimiento fue de sólo el 16 por ciento y no de otros porcentajes mayores que se han registrado en otros días de este mes.

No obstante, para finales de este mes podríamos estar tocando el punto máximo y rebasar el medio centenar de casos o, tal vez más, ya que expertos en el tema afirman que en 15 días la mitad de la población del país podría estar infectada por esta cepa que es considerablemente más contagiosa, aunque menos mortal.

Y mientras los casos se multiplican, instituciones educativas por órdenes de las autoridades de este sector, mantienen los salines a tope y se vuelve un “caldo de cultivo” perfecto para que la pandemia que ha matado a alrededor de 3 mil tlaxcaltecas, continúe avanzando.

No han sido suficientes los testimonios de personal del sector educativo, de padres de familia y de alumnos sobre los contagios que hay en las escuelas para tomar medidas adicionales, por lo que la preocupación es casi generalizada.