La acción del trabajador de la salud fue para que consiguieran un pase sanitario de COVID-19

Un enfermero fingió administrar dosis contra el SARS-CoV-2 a pacientes antivacunas, para que pudieran obtener un pase sanitario; el profesional tiró las inmunizaciones en un contenedor e incluso, puso vendajes a las personas para que nadie sospechara la estafa.

Así mismo, 4 presuntos cómplices fueron puestos bajo arresto domiciliario tras ser acusados de encontrar clientes antivacunas, que estaban dispuestos a pagar por un pase de salud en lugar de vacunarse.

Según la autoridad, alrededor de 45 personas recibieron los pases como parte de la estafa; a ellos se les impidió salir de sus ciudades y deben registrarse diariamente con las autoridades.

La policía grabó al enfermero en el trabajo, en el enorme centro de vacunas de Ancona; aparentemente arrojó el contenido de la aguja en el contenedor de desechos médicos, antes de fingir inyectar el brazo de los pacientes y luego colocarles una curita.

Los sospechosos están acusados de corrupción, falsificación de información y malversación de fondos, aunque la policía agregó que el esquema de vacunación falso, también desperdició un “recurso público fundamental”.

Debido al incremento de casos de COVID-19, Italia tomó medidas cada vez más severas contra los no vacunados, exigiendo prueba de vacunación o una recuperación reciente de la enfermedad, para acceder a ciertas actividades de ocio y servicios como transporte.