Podrían enfrentar un cargo de delito menor, debido a que violaron las reglas de aislamiento y cuarentena, que impusieron las autoridades de salud en el condado de Marin

Una pareja residente del norte de California, en Estados Unidos, envió a la escuela a su hijo contagiado de COVID-19 y a su hermano, violando las reglas de aislamiento y cuarentena, lo que derivó en un brote en la institución.

El menor dio positivo al virus durante la semana del 8 de noviembre, y junto a su hermano continuaron acudiendo a clases el resto de esa semana y la siguiente, de acuerdo a lo informado por Brett Geithman, superintendente del Distrito Escolar Larkspur-Corte Madera

El pequeño y su hermano que después dio positivo también a COVID-19, acuden a la escuela primaria Neil Cummins del Distrito en Corte Madera, una ciudad ubicada en el condado de Marin, al norte de San Francisco.

Cabe destacar que los padres no notificaron sobre la prueba positiva a la escuela, y tampoco devolvieron múltiples llamadas de los rastreadores de contratos de salud pública, explicó Geithman.

Por ello, podrían enfrentar un cargo de delito menor, luego de violar la orden de salud del condado de Marin, la que señala que las personas que dan positivo en la prueba del virus deben aislarse durante al menos 10 días.

Fue el 18 de noviembre, cuando los funcionarios de salud pública se comunicaron con el Distrito escolar, debido a que detectaron una discrepancia en los registros.

“Notamos que no ingresó al estudiante X en la base de datos” de los estudiantes con COVID-19, señaló Geithman a los funcionarios del Distrito.

De manera inmediata el Distrito se comunicó con las familias de los estudiantes que estuvieron expuestos y les pidió que se presentaran en la escuela para una prueba rápida a la mañana siguiente.

En total 8 estudiantes dieron positivo a COVID-19: el estudiante original, su hermano, 3 compañeros de clase de los que se sospecha que hay transmisiones basadas en la escuela y tres estudiantes que se sospechan que hay transmisiones en el hogar. Se informó que ninguno de los estudiantes sufrió una enfermedad grave, ni tuvo que ser hospitalizado.

Finalmente, el Superintendente detalló que 75 estudiantes estuvieron expuestos al virus de los 8 casos, y que ningún miembro del personal dio positivo.