Desde que renunció el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tlaxcala, Noé Rodríguez Roldán, no hay algún pronunciamiento que aliente a los eternos seguidores del tricolor.  

El martes pasado el ex aspirante a la gubernatura echó a la basura 40 años de militancia y dejó abierta la posibilidad de enfilarse con Morena, “pero por el momento se dedicaría a tareas personales”.  

Han transcurrido varios días, diputados y alcaldes, presidentes de comunidad y regidores están a la espera de que su líder nacional Alejandro Moreno Cárdenas se pronuncie por la unidad del PRI en Tlaxcala, pero a la fecha los resultados son nulos.  

Incluso al interior del ese instituto político hay preocupación, pues las malas decisiones que se han tomado en las últimas fechas serían la advertencia de un posible fracasado para los comicios del 2024, un poco más fuerte al registrado en el 2021.