En lo que pareciera ser una carrera por llevarse el título al peor funcionario de los primeros 100 días del Gobierno de Lorena Cuéllar, Darwin Pérez, Director del Colegio de Bachilleres del Estado de Tlaxcala (COBAT) se levanta para decir un rotundo "¡Presente!".

Se ha hecho de conocimiento público que el funcionario cayó en el embuste de una red de extorsionadores que le costó a las dolidas finanzas del Estado una cantidad superior a los $900,000 pesos.

Y es que, el modo de operar de los delincuentes no es nuevo para los funcionarios tlaxcaltecas, ya el ayuntamiento de Apizaco había pasado por algo similar.

Se recibe una llamada de parte de algún funcionario de alto rango, indicando que ante una eventual desgracia ocurrida, es necesario transferir una fuere suma de dinero inmediatamente. El débil funcionario, proclive a las transferencias sin respaldo debido ante la ley y los procedimientos estipulados precisamente para evitar estas situaciones, cae entonces en el embuste y así, sin más ni más manda el dinero público a donde su bien fincada pero obtusa lealtad le dice.

Se informa que estos hecho ocurrieron desde inicios del mes de noviembre. A la fecha las invitaciones no han dado con los responsables y la correspondiente denuncia por delito de extorsión ya se encuentra levantada. Será tarea del nuevo director de la Policía de Investigación Victor Enrique Montiel Ramos, hacer lo posible por hallar a los culpables al otro extremo de la línea.