Sin escrúpulos y torciendo la ley, una vez más Jorge Corichi Fragoso, presidente municipal de la capital tlaxcalteca se pone en evidencia con ansias de protagonismo y su actuar absurdo. Este fin de semana con motivo de las elecciones extraordinarias acordadas en algunas localidades por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), Corichi Fragoso subió a la capital al barco de la abstinencia, a pesar de que en este municipio no se llevó acabo ninguna votación. El motivo verdadero: Pasar con la charola de las multas a restaurantes, bares y todo aquel que desobedeciera su mandato.

Así fue evidenciado por el gremio restaurantero, quienes ya golpeados por casi dos años de restricciones debido a la pandemia, veían con incredulidad las rondas de personal de gobierno del municipio que verificaba no se realizara venta de alcohol la tarde de este sábado y domingo, 27 y 28 de noviembre respectivamente.

Ante la situación y amenazas de multas, los afectados acudieron a solicitar la intervención de la secretaria de turismo, Josefina Rodríguez Zamora y también del titular de la CANIRAC Javier Zamora, para consultar el asunto directamente con Sergio González, secretario de gobernación en el estado.

Corichi Fragoso no sólo usó de pretexto el ejercicio de la democracia, pasó encima de los derechos de los afectados para tener un pretexto del cual sacar partida. De acuerdo al documento del ITE citado en su comunicado divulgado durante el pasado viernes 26, "el día de la elección y un día antes permanecerán cerrados los establecimientos que expendan bebidas embriagantes... estará prohibida la venta de las mismas".

Luego de desestimar, por carecer de autoridad y quedar fuera de sus funciones, se dio parte a las dependencias correspondientes, confirmando que dicha medida no aplicaba en el municipio de Tlaxcala, sino solo aquellos en los que sí habría un periodo extraordinario de elecciones, como fueron: Atlangatepec, Chiautempan, Tepetitla de Lardizábal, Totolac y Nanacamilpa.