El depravado sujeto, aprovechó la medida para que no lo recluyeran en la prisión de varones

Un convicto engañó a las autoridades, identificándose como mujer trans y fue recluido en una cárcel femenina de Washington.

Ahí, abusó sexualmente a una de sus compañeras de celda, según un informe de National Review, que citó a antiguos y actuales empleados del establecimiento penitenciario; en el estado, la normativa otorga a los internos el derecho a ser enviados a una prisión que respete su identidad de género.

Sin embargo, el caso de Hobby “N” es un ejemplo de las “lagunas abiertas” de esta política, de acuerdo a Scott Fleming, ex guardia de la prisión.

Bajo la mirada de Fleming, las solicitudes de las personas privadas de la libertad no se controlan rigurosamente como deberían: “el único requisito es que por ejemplo, declaren que se identifican como mujeres”, indicó.

El sujeto de 37 años, se amparó en esta medida cuando fue encarcelado por abusar sexualmente de una menor en el condado de Thurston; entonces decidió llamarse Andrómeda.

Sin especificar fecha, el agresor sexual fue encontrado junto a su compañera de celda en una zona solitaria del Centro Correccional de Mujeres en Washington; para el sistema penitenciario, todas las relaciones se consideran como no consentidas y lo acusaron de violación sexual.