El presidente municipal de Tlaxco, Armando Flores López, llegó a la alcaldía con la promesa de que los índices de inseguridad bajarían de tajo, propuesta que se convirtió en letra muerta.  

Y es que uno de los delitos que se mantiene vigente y que no ha reducido es el robo de autos, ya que de acuerdo al semáforo delictivo en lo que va del año han hurtado 24 automóviles.  

Tan solo en septiembre dos unidades fueron arrebatadas de los ciudadanos, lo que indica que la seguridad en Tlaxco esta peor que en otros años.  

El puesto de alcalde le quedó grande a Armando Flores, por lo que no estaría mal que analice la posibilidad de renunciar, ya que desde que llegó al cargo no ha dado resultados positivos a los ciudadanos.