Aunque el actual gobierno encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros llegó con el reto de componer el desastre heredado por la administración de Marco Mena Rodríguez, ya hay números positivos en algunos indices delictivos que muestran que si bien todavía no hay una elaborada estrategia para enfrentar la delincuencia, se ha comenzado con el pie derecho en ilícitos como el secuestro que tiene una tendencia a la baja.

Los datos proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), muestran que durante el primer mes del nuevo gobierno emanado de la 4T, no se tuvo ninguna denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) por privación ilegal de la libertad.

Mejor aún son las gráficas que evidencian que hay una tendencia a la baja en los primeros nueves meses del año, sumando hasta el momento nueve delitos de este tipo, siendo 31 por ciento menor este número que lo que se acumuló en el mismo periodo del ejercicio 2020.

El buen ánimo por el cambio de gobierno, ha generado importantes expectativas en todos los sectores y una vez que se tenga una plan específico de combate a la delincuencia, el gobierno de Lorena Cuéllar podrá comenzar a dar los resultados prometidos durante su campaña a la gubernatura.

Mientras tanto, se han incrementado los rondines y se han iniciado programas especiales para atención psicológica desde el ámbito de la seguridad, avizorando importantes acciones por parte de la nueva administración lorenista.