Fuera de los plazos legales y sin aclarar diversas observaciones sobre el uso y destino de las millonarias prerrogativas gastadas en tres años, José Gilberto Temoltzin Martínez, con el respaldo de la eterna plurinominal, Adriana Dávila Fernández, aprobaron las cuentas y estados financieros de la actual dirigencia de los años 2019, 2020 y 2021. 

El pago por el respaldo de la fracasada aspirante a dirigente nacional del PAN, Dávila Fernández, fueron el reparto de espacios y lugares en la Comisión Electoral, instancia que se encargará del proceso interno previsto para suceder al empresario textil y tres veces diputado de representación proporcional. 

Con ello, de un plumazo, Temoltzin Martínez y Dávila Fernández, lograron que, por mayoría de votos, fueran aprobados dichos estados financieros, en los cuales hay dudas sobre el uso y destino de varios millones de pesos, mismos que nunca llegaron a las representaciones panistas en los municipios. 

De acuerdo con los Estatutos Generales del Partido Acción Nacional, Temoltzin Martínez tiene la obligación de presentar al Consejo Estatal y al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional, un informe semestral de las actividades del Partido en la entidad, y enviar los informes relativos a la Cuenta General de Administración, del financiamiento público local y del financiamiento público federal a la Tesorería Nacional. 

Además, el Reglamento para la Administración del Financiamiento del PAN establece que para que un Comité Directivo Estatal tenga derecho a que le sean entregados los fondos del financiamiento público que le corresponden, deberá presentar al Comité Ejecutivo Nacional el informe semestral de actividades y de la Cuenta General de Administración. Simultáneamente, o en el momento que las autoridades electorales así lo requieran, presentará a la Tesorería Nacional el informe relativo a los ingresos y egresos del financiamiento federal;  enviar a la Tesorería Nacional, en la segunda quincena de marzo, el presupuesto anual aprobado por su Consejo y copia del acta de la sesión en que fue aprobado, el programa anual de asignación de los fondos del financiamiento público y el dictamen de la cuenta general de administración del año inmediato anterior. 

Todos esos aspectos fueron incumplidos, ya que desde 2019 no se habían aprobado las cuentas de Temoltzin Martínez, quien ahora, en una alianza anti natural, con Dávila Fernández, lograron soslayar las múltiples irregularidades en la aplicación de las prerrogativas, cometidas por el presidente, en contubernio con la ex tesorera, la ahora diputada federal, Lilia Caritina Olvera Coronel. 

Ni en los peores tiempos del PAN había sido tan opaco en el manejo de los recursos públicos, ni con Carlos Carreón que desvió millones de pesos, pero ahora, la nueva alianza del empresario metido a político logró que le validaran sus malos manejos. 

Lo anterior se da tras la debacle que vive el PAN, en donde, su arraigo social y aceptación del electorado bajó en torno al PAN, ya que, de 107 mil votos logrados en otras contiendas, en las pasadas se situó en apenas 60 mil sufragios y después de tener 10 alcaldes, ahora solo obtuvo 3 ayuntamientos pasando de segunda a sexta electoral.