El presidente municipal de Quilehtla, Leonardo Flores Grande ha mostrado incapacidad para gobernar, sobre todo porque ese cargo no lo ganó en las urnas, sino se lo otorgaron como el mejor perdedor.  

Y es que los vecinos ya están hartos de la ineptitud de la autoridad, ya que los robos a casas, asaltos y robo de vehículos es una constante.  

Lo lamentable es que el presidente oportunista, redujo el número de elementos de seguridad, lo que habría favorecido la falta de vigilancia en la comuna.  

Algunos vecinos consideran que Quilehtla ya se convirtió en un pueblo sin Ley, por lo que los hechos delictivos podrían aumentar en las próximas fechas.   

Solo por mencionar un caso, los amantes de lo ajeno robaron una camioneta Chevrolet Express, misma que afortunadamente pudo ser recuperada en Zacatelco. Asimismo, fueron hurtadas varias lámparas del parque.