A pesar del esfuerzo realizado por la gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros mediante las reuniones de seguridad con las diferentes instancias competentes en los diferentes ámbitos de gobierno, el clima de inseguridad se ha dejado percibir en los últimos días en una de las entidades más seguras del país.

Ha sido en menos de una semana que se han registrado hechos violentos de robos a mano armada, ataques a policías estatales y la confrontación de grupos auspiciados por intereses personales, lo que ha exhibido que algunos representantes del nuevo gobierno apenas se están encanchando aún cuando algunos presumen mucha experiencia en el ejercicio de gobierno.

Y mientras la titular del Poder Ejecutivo ya aparece en los primeros lugares de aceptación entre los 32 gobernadores del país, en el rubro de Seguridad, la policía estatal, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la Secretaría de Gobernación (Segob), le están quedando a deber a la gobernadora y al pueblo que la eligió.

Apenas se han ido acomodando las cosas con los nuevos funcionarios y tienen cierto lapso de gracia, sin embargo, hay servidores pagados por el pueblo como Sergio González Hernández que han no sólo dado muestra de ignorancia, sino que han actuado conscientemente en contra de la gobernabilidad del estado al provocar mayor tensión en las disputas que existen en los municipios.

Esto luego de evidenciar una actitud parcial en los conflictos como en el caso de Xicohtzinco, donde ha recordado sus andanzas panistas al lado de Crispín Corona Gutiérrez que es el principal promotor de la violencia en este municipio de la zona sur.

La inestabilidad podría contagiar a otros municipios y poner en problemas la gobernabilidad en un estado que le dio una amplia legitimación y respaldo a Lorena Cuéllar, por lo que los bonos democráticos logrados por la morenistas, los están acabando panistas como el que se encuentra en la Segob.