No tardó ni un mes desde su llegada a la Secretaría de Salud (SESA) importado desde Puebla y el nuevo secretario de Salud, Rigoberto Zamudio Meneses ya ha mostrado su interes de hacerse millonario a costa del dinero del presupuesto estatal mediante convenios con empresas cercanas a él y que en otros estados y en la federación ya han registrado irregularidades en el manejo del presupuesto público.

Una vez sentado en el cargo y analizando donde se encuentra el botín, Rigoberto Zamudio a través de acciones legaloides prohibió el paso a cuatro empresas que venían laborando dentro del sistema de salud de Tlaxcala y que no había existido algún problema en la manera de funcionar, esto con la intención de la llegada de las nuevas firmas ligadas a su persona.

Es así que mediante un oficio firmado por su familiar, Ivonne Zamudio Enciso, jefa del departamento de Hospitales y Unidades Especializadas, prohibió la entrada a personal de Forza, Agrupación comercial Bassab, Acbasa S.A de C.V y Cejacy entre otras más.

Mientras tanto, dio entrada a la empresa Dicipa, la cual ha sido evidenciada en otros estados y en la federación pro supuestos actos de corrupción, firma que presuntamente está ligada al hijo del exgobernador Mariano González Zarur y que habría logrado millonarios contratos durante su gobierno y en la administración de Marco Mena Rodríguez.

Fue en el gobierno de Mariano González que Dicipa recibió adjudicaciones directas por millones de pesos y presuntamente con la modalidad de urgencia para evitar la licitación y tener precios más altos y en consecuencia más ganancias.

Este modelo se replica ahora bajo el mando de Rigoberto Zamudio para otorgar los contratos a esta empresa que según documentos oficiales de la SESA, ya opera en los hospitales y unidades especiales desde el 1 de octubre, hecho que desconocía la gobernadora Lorena Cuéllar.

No es un secreto que el titular de la SESA está ligado a intereses priístas como ya lo ha manifestado con la contratación de empresas que se han beneficiado en los tiempos de la "mafia del poder", por lo que se presume que son varias las firmas que habrían otorgado algún tipo de incentivo al chilango radicado en la ciudad de Puebla para que camine todo conforme a lo pactado.