La actriz encontró a su mejor amigo en su esposo, pero tuvo que separarse de él. Martha Higareda dio a conocer que tuvo una pareja con la que tenía pensado cortar desde varias semanas; sin embargo, el hombre siempre encontraba alguna excusa para evitar que esto ocurriera. La actriz confesó que en uno de esos momentos le dijo que su suegro estaba por morir, debido a que le dio cáncer. 

Agregó que esto ocasionó que la llevara a California, donde el papá del exnovio murió. Debido a la situación, ella se tuvo que hacer responsable de todos los preparativo del funeral. 

Después de esto, él le propuso matrimonio y por la presión social de tener a la familia cerca de los dos, tuvo que decirle que aceptaba casarse con ella. Inmediatamente le habló a sus padres para saber lo que había pasado. 

"Estuvimos comprometidos por tres meses y cada vez que lo quería cortar él me decía que no lo podía cortar porque había muerto su papá", dijo. 

La artista tuvo el valor de separarse de él en un recorrido que los dos tuvieron en Central Park a bordo de una bicicleta y cada uno de los dos tomó su propio camino. 

"Sopas, que me pierdo en Nueva York"
El divorcio que la marcó 

Años después se casó con Cory Brusseau, con quien tuvo una relación de seis años y un matrimonio que duró solamente un año. Explicó que desde la luna de miel fue que se enteró de las prioridades de él, lo cual comenzó a minar la relación.

"Muchas cosas que tienen que ver con valores muy básicos como el como crías a los hijos no coincidimos", dijo. 

Recomendó que las personas hablen con sus parejas para saber qué tipo de vida quieren tener. Agregó que durante mucho tiempo se culpó de la situación por no poder cumplir con lo que ocurría en sus películas. 

"En mi vida personal me fue de la fregada en el amor", dijo. 

Martha Higareda: Así ha cambiado la actriz desde “Amarte Duele” al presente

Indicó que ambos intentaron salvar la situación, pero después de un viaje a Vancouver pasaron tres meses y al final decidieron separarse. Añadió que antes de su experiencia tendía a juzgar a las personas que se divorciaban, pero entendió después de todo eso. 

Contó además que lo más duro para ella fue el pensar que no iba a poder tener hijos en mucho tiempo, a lo cual se sumó la presión de la edad. 

Ante esto, decidió congelar sus óvulos para quitarse el miedo de no embarazarse. De esta manera, comentó, creó una situación en la que se dedica a buscar a su pareja y no al padre de sus amigos. 

Confesó que no teme quedarse sin su pareja, pero le tiene terror a no tener descendencia. Además de esto, dijo que le gustaría tener un niño y niña o dos niñas.