Entre el gremio magisterial ha trascendido que sería en las próximas semanas la elección de quien estará al frente de la sección 31 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que aglutina a miles de agremiados, lo que significa el sindicato más poderoso del estado y que se encuentra en una histórica coyuntura entre la continuidad del sistema tradicional o el cambio que comenzó desde el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para desbaratar el régimen neoliberal.
 
José Arturo Morales Juárez es un profesor joven que busca ser el líder de este sindicato, teniendo como respaldo a la mayoría de quienes hoy están dentro de la planilla sindical, incluyendo al todavía dirigente, Demetrio Rivas Corona, quien sueña con dejar la estafeta a uno de sus pupilos que considera, no lo traicionaría y le permitiría seguir gozando de canonjías a pesar de los millones de pesos que supuestamente se ha llevado a la bolsa ante la opacidad en el manejo del recurso de los agremiados.
 
En el otro lado de la moneda se encuentra, Cutberto Chávez de la Rosa, quien se ha ido por la ruta del presidente López Obrador al desafiar al sistema tradicional y llamar a una democratización dentro de este sindicato que se ha caracterizado por no transparentar sus recursos y convertirse en una mina de oro para el líder en turno, ahora todavía en manos de Demetrio Rivas.
 
La llegada de AMLO a la presidencia de la República y la intención de que en los sindicatos las elecciones sean libres y sin presiones por parte de las cupulas sindicales, permitió en parte abrir el monopolio sindical para que, en el caso de Tlaxcala, los agremiados puedan votar directamente y no como tradicionalmente lo hacían en una elección de delegados que ya estaban amañados para ungir al elogiado por el “dedazo”.
 
Esto no significa que no haya presiones a los agremiados, ya que desde posiciones de la SEPE- USET y con el apoyo de la nueva burocracia dorada, los maestros ya son inducidos y presionados para mantenerse dentro del esquema tradicional de los sindicatos a modo, traicionando a la 4T que los llevó en muchos casos sin merito alguno.
 
Al igual que en el sindicato de Salud, se espera que ahora se tenga mayor democracia en la elección, sin embargo, la tentación de los vicios no se ajena a estos sectores y ya hay operadores que con dinero público se mueven para favorecer una propuesta.