Olvidando que tiene empleo gracias a aquellos que votaron por el cambio que representa la 4T en Tlaxcala, la titular de la Contraloría del Ejecutivo y futura secretaría de la Función Pública, Eréndira Cova Brindis arremetió contra los principios del movimiento de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y decidió contratar a su concubino, José Manuel Hernández Sánchez como su secretario particular con un salario de más de 20 mil pesos mensuales.

La beatricista- marianista que fue una de las dos candidatas a diputadas locales de Morena-PT- PVEM- PEST- PANAL en Tlaxcala que perdieron por el rechazo de la población, fue premiada por sus padrinos al colocarla en una posición clave, quien a su vez ha mostrado que eso de la 4T no se le da y a pesar de ser una de las herederas de los privilegios del antiguos sistema, parece que seguirá viviendo de canonjías.

No sorprende que las mañas del tricolor las aplique, quien por conveniencia dijo apoyar a la 4T y a la hoy gobernadora, Lorena Cuéllar Cisneros, sin embargo, lo más preocupante es que en sus manos está la fiscalización interna del gobierno lorenista, lugar en donde podría aplicar esos conocimientos que tanto gustan y benefician a ciertas familias y grupos.

Y en el mismo camino hay otros servidores públicos como la presidenta municipal de Tequexquitla, que contrató a su consuegro como el nuevo director de Seguridad Pública de este municipio, aun cuando este personaje ya piso la cárcel por acusaciones diversas cuando fungió como parte de la policía ministerial de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Junto a este conocido exministerial, arribó como como comandante otro expolicía que también tiene serias acusaciones, buscando así enfrentar la delincuencia que permea en este municipio de la zona oriente del estado.