La falta de una buena estrategia de seguridad en Tzompantepec permitió que los amantes de lo ajeno asaltaran un templo católico sin el mínimo temor de ser descubiertos. 

Se trata de la Parroquia de "El Divino Salvador" donde la delincuencia extrajo equipos de cómputo, dinero en efectivo, documentos y varios artículos de valor. 

Por lo anterior un grupo de laicos acudió a realizar la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público de la Ciudad de Apizaco. 

El lugar permanece cerrado y está acordonada con cinta precautoria para evitar alterar la zona del crimen, aunque de entrada las chapas están forzadas.