Benyamin de 12 años, decidió usar las vacaciones para vender tokens no fungibles o NFT desde su compu: se trata de una series de obras de arte pixeladas tituladas Weird Whales o “Ballenas raras”.

Actualmente acumula un monto mayor a 7 millones 962 mil pesos; la historia del pequeño emprendedor se viralizó y resaltó la importancia de que las obras de arte se pueden “tokenizar”, con el fin de crear un certificado digital de propiedad con el que se puede comprar y vender.

El pequeño no tiene cuenta bancaria, pues mantiene sus ganancias en forma de Ethereum, criptomoneda en la que se vendieron; es decir, su riqueza no se ve reflejada como los millonarios comunes.

El menor lleva una vida normal: va a la escuela, disfruta de natación, bádminton y taekwondo; también hace videos para YouTube y trascendió que en su salón, desconocen su criptoriqueza.

Actualmente, el pequeño cuenta con más de 3 mil imágenes de ballenas y el consejo que dio a otros niños, es que no se sientan obligados a programar y que sólo hagan lo que les gusta:

“Mi consejo para otros, es que no se sientan obligados a programar tal vez porque sus compañeros lo presionen; tanto si te gusta cocinar o si te gusta bailar haz lo mejor que puedas”, comentó.