Como una condición para que sean considerados en la administración municipal de Pablo Badillo Sánchez en el Ayuntamiento de Apizaco, trabajadores de esta comuna fueron atracados con las dos quincenas que corresponden al mes de agosto, relataron a este medio agraviados por está decisión del alcalde saliente, Julio César Hernández Mejía.

Es así que la primera quincena de agosto no les fue pagada y les adelantaron que la segunda tampoco se les otorgará, por lo que quienes no estén conformes quedarían sin posibilidades de mantenerse dentro de la nómina del Ayuntamiento rielero.

Este robo disfrazado, incluso ha generado que a los vehículos del municipio como en el caso de las patrullas de la dirección de Seguridad Pública, sólo se les haya otorgado 20 litros de combustible para sus labores, por lo que ante la escasez, los policías ya realizan rondines a pie.

De esta manera, la seguridad del municipio está a merced de la delincuencia que podría aprovechar que alguien quiere llevarse lo más que puede a su bolsillo, dejando rubros fundamentales en el abandono.

Esto significa un golpe de millones de pesos para los trabajadores y el evidente robo de dinero público, aunado a que al personal le hicieron firmar su renuncia con el pretexto de recibir el salario correspondiente, sin embargo, esto no sucedió con las autoridades panistas.