El presidente Rubén Pluma Morales se gastó el dinero del ayuntamiento en la campaña de su hija y ahora no sabe como pagar liquidaciones, quincenas y prestaciones atrasadas a los empleados. 

Y es que, desde las primeras horas de este martes, decenas de trabajadores tomaron la alcaldía y acusan que el Picapiedra les debe pagos atrasados y se ha declarado en banca rota.  

“La única respuesta del presidente municipal es que no tiene recursos para solventar los gastos de fin de administración y esto ha despertado inconformidad entre los trabajadores que estuvieron en la administración por mas de 4 años”, se informó.  

Cabe recordar que Pluma Morales pretendía que su hija quedara al frente de la presidencia, sin embargo, la ciudadanía le dio la espalda, pese a que se repartieron dadivas como material para construcción, calentadores solares, entre otros.