En las propias oficinas de la presidencia municipal de Panotla, este martes, trabajadores basificados del municipio increparon al presidente Eymard Grande con temas relacionados a sus prestaciones y salarios.

Al parecer la reunión que sostenían en lo tocante a estos temas, se salió de tono, y Eymard Grande tuvo que recurrir a elementos de seguridad municipal para que los airados empleados le permitieran retirarse de las instalaciones.

Como es de esperarse, los ánimos se encuentran caldeados por el inminente cierre de la administración al concluir su periodo al frente de la presidencia. Un periodo en el que Eymar fue noticia por el uso indiscriminado de los recursos públicos y su mala aplicación; hecho que le costó ser reprobado en sus cuentas públicas por parte del congreso del estado.

En este escenario, al parecer los empleados basificados no están muy contentos con "lo que les toca" de acuerdo a las hábiles manos del pernicioso munícipe, por lo que al exaltarse los ánimos recurrieron a golpes, gritos y empujones para demandar lo que les corresponde, según sus demandas.

Presa del miedo y la situación, el presidente municipal tuvo que recurrir al llamado del cuerpo de policía para que despejaran la oficina y apaciguaran los ánimos de los demandantes, quienes una y otra vez repetían que sólo querían ser escuchados y en ningún momento habían retenido contra su voluntad al temeroso presidente municipal.