La terrible situación que vivieron los sobrevivientes del atentado 9-11 les dejó secuelas de por vida.

Así como seguramente ocurrirá con la pandemia de Covid-19, ahora los expertos en medicina encontraron que aquellas personas sobrevivientes a los atentados del 9-11 reportan tener una enfermedad, de acuerdo con un estudio del Hospital Mount Sinai en Nueva York.

Todo parece indicar que quienes lograron salir con vida del trágicos suceso tienen mayor probabilidad de padecer de una enfermedad hepática; y no solo eso, también aquellos que llegaron al sitios minutos y horas después del accidente se enfrentan a este mismo escenario.

De acuerdo con el estudio publicado en el American Journal of Industrial Medicine la razón por la que los sobrevivientes a los atentados del 9-11 reportan este tipo de males se debe a que en ese punto hubo una mayor cantidad de polvo tóxico.

El equipo de rescatistas así como los voluntarios que llegaron a auxiliar a las personas que quedaron entre los escombros después de que un avión impactara el World Trade Center de la Gran Manzana se encuentran en riesgo.

“Nuestro estudio demostró que se justifica un seguimiento continuo de la enfermedad hepática en los intervinientes en el World Trade Center, como los agentes de la ley, los bomberos y los trabajadores de recuperación en cualquier ámbito del lugar, especialmente los que llegaron a los atentados o poco después de los mismos y tuvieron una mayor exposición al polvo tóxico”, indicaron en el estudio los expertos.

Al momento, los expertos se encuentra desarrollando un protocolo para darle seguimiento a las personas que podrían estar en riesgo de desarrollar una enfermedad hepática, y es que aunado a ello, también se está haciendo un control de las enfermedades pulmonares que se han presentado.

“Nuestro trabajo anterior descubrió que la evidencia de enfermedad hepática era tres veces mayor en los escáneres pulmonares de los intervinientes en el World Trade Center en comparación con los escáneres pulmonares de otros pacientes, por lo que este nuevo estudio sugiere que los intervinientes que llegaron antes a la Zona Cero deberían recibir un mayor control de la enfermedad hepática –señala el primer autor del estudio, Artit Jirapatnakul, PhD, profesor adjunto de Radiología Diagnóstica, Molecular e Intervencionista en el Icahn Mount Sinai–. 

Ahora que tenemos este vínculo, el siguiente paso es comprender por qué o cómo el polvo tóxico causa realmente daños en el hígado”, indicaron en el estudio