Este jueves amigos y familiares le dieron al último adiós al joven que limpiaba parabrisas en la zona del Trébol en la Ciudad Capital y que fue linchado en la comunidad de San Diego Xocoyucan, pues lo señalaron de haber participado en el asalto a una ferretería. 

Después de varios días el cuerpo fue entregado por la Procuraduría General de Justicia del Estado para su cristiana sepultura; el asesinato ocurrió el pasado 19 de julio. 

El ahora occiso dejó en la orfandad a su pequeña hija de apenas tres años de edad; se presume que no tenía pareja y que era padre soltero.

Sus familiares insisten en que Juan Carlos fue acusado injustamente por lo que exigen a las autoridades estatales que se castigue a los responsables de su homicidio.