Unos de los peores personajes políticos en la historia de Tlaxcala y hoy operador clandestino de Xicohtzinco es Luciano Crispín. 

Se ha dedicado incansablemente a destrozar al municipio que lo eligió como presidente municipal y representante en el Congreso del Estado. 

Como auditor del órgano de fiscalización fue denunciado por hacer un pésimo trabajo, por hacer acuerdos en lo oscurito y enriquecerse sin problema.  

Quiso volver a reelegirse y le dieron una patada en el trasero; denunció al órgano por despido injustificado solicitándole 5 millones de pesos a pesar de haber estado 11 años. 

Hoy está jodiendo a su pueblo queriendo manejar el recurso público a través de mentiras y engaños creando una comisión ciudadana, misma que ha sido denunciada por los pobladores del lugar.