Cuando pensamos en el verano solemos asociar esta estación del año con vacaciones, relax y descanso. Sin embargo, para muchas personas es exactamente al revés:

Y es que para que un buen número de trabajadores puedan disfrutar de sus vacaciones, es necesario que haya gente dispuesta a trabajar durante más horas de las habituales o que aprovechen la temporada estival para obtener ingresos extra.

Por eso es una gran ocasión para encontrar eventuales trabajos de verano y, como veremos, también puede ser una excelente oportunidad para encontrar un trabajo definitivo.

Sectores laborales cuya demanda se dispara en verano

Obviamente, los trabajos veraniegos más solicitados en España corresponden a aquellos que dependen del sector turístico:

  • Camareros y cocineros: bares, restaurantes y hoteles multiplican su demanda entre los meses de julio y septiembre.
  • Recepcionistas y conserjes: empleados en hoteles, complejos de apartamentos y casas rurales.
  • Dependientes: en todos los sectores de comercio de los destinos turísticos.
  • Guías turísticos: pueden ser contratados por agencias de viajes o por los propios establecimientos hoteleros.
  • Socorristas: en playas, piscinas públicas y hoteles.
  • Animadores sociales, artistas y músicos: desarrollan su trabajo en los grandes complejos vacacionales, preferentemente en horario vespertino y nocturno.
  • Personal de limpieza y mantenimiento: la mayor carga de trabajo en todos los sectores provoca un aumento exponencial de estas necesidades.
  • Repartidores: disminuye su demanda en las grandes ciudades, pero se multiplica en las zonas de descanso estival, y muy especialmente en el sector de la restauración a domicilio.
  • Monitores y educadores infantiles: en campamentos veraniegos para niños y en los grandes hoteles.
  • Profesores particulares: se multiplican las clases de apoyo estivales para niños y adolescentes que han tenido dificultades académicas durante el curso.

A qué lugares enfocar la búsqueda de empleo estival

Obviamente, la demanda laboral aumenta de forma espectacular en los destinos vacacionales.

Por tanto, poco antes del inicio del verano, no perdamos el tiempo buscando trabajo en ciudades de servicios como Madrid o Burgos, por poner dos ejemplos, ya que para julio y para agosto la demanda será prácticamente inexistente.

Lo habitual será que nos olvidemos de buscar ofertas en nuestros lugares de residencia para centrarnos en las provincias costeras o con abundante oferta de turismo rural y de montaña.

Sin embargo, la cosa cambiará cuando se aproxime septiembre. En ese momento deberemos de modificar las pautas de búsqueda y fijarnos otros objetivos.

El final del verano, el mejor momento para buscar empleos fijos

A partir de la segunda semana de agosto ya disminuye notablemente la oferta de trabajos de verano en destinos vacacionales y aumenta la de empleo fijo en las ciudades de servicios más importantes. Y en la última semana de ese mes se produce una explosión de ofertas de empleo que se prolonga hasta finales de septiembre. Este fenómeno se repite año a año.

El motivo es que los pequeños empresarios y los ejecutivos de las grandes empresas se van reincorporando al trabajo y retoman las tareas de contratación laboral que tenían aparcadas desde mayo o junio, a la espera de que transcurriese la temporada estival.

Por lo tanto, aunque estemos trabajando en agosto en un puesto eventual, a partir de mediados de este mes haríamos muy bien en consultar a diario todas las ofertas que se publican en nuestra provincia de residencia habitual.

Y es que la estadística demuestra que el período de mayor contratación laboral no estacional es, precisamente, el correspondiente a los meses de septiembre y octubre.