Aún con las carencias que implica "el año de Hidalgo" que ha dejado a las autoridades sin los recursos para la aplicación de las pruebas a los casos sospechosos de Covid-19, los datos oficiales que maneja la Secretaría de Salud (SESA), muestran que se ha regresado al nivel de contagios que se tuvieron en las primeras semanas de abril y mucho más elevados que todo mayo y junio.

El reporte que dio a conocer el gobierno del estado a través de los portales oficiales de la SESA, refieren que para el 20 de julio se registraron 34 nuevos casos de Covid-19 a pesar de que ya no se realizan las pruebas a quienes sospechan de ser portadores de este mortal virus que ha arrebatado la vida a más de 2 mil 500 tlaxcaltecas.

Fue entre el 8 y 9 de abril que oficialmente se reportaron 35 contagios, cifra que rebasó los 34 que se documentó el día de ayer, siendo 103 días los que pasaron para que se alcanzara un número similar.

Especialistas de la salud que laboran para la SESA, coinciden en que el gobierno tiene cifras a medias debido a que no se están aplican pruebas como se hicieron en su momento a través de la Brigada Cuídate, por lo que el número real de nuevos casos podría ser similar al ocurrido durante los meses de enero y febrero.

Lo que sí es cierto es que el número de defunciones ha disminuido, gracias a la respuesta del gobierno federal con la inmunización a quienes están en las edades con mayor vulnerabilidad, por lo que los nuevos pacientes de los hospitales son principalmente jóvenes menores de 40 años de edad.

Se espera que la tercera ola de Covid-19, afecte al estado tal vez con mayor fuerza que las anteriores, debido a que el gobierno local no cuenta con medicamentos ni pruebas para hacer frente a esta contigencia que ahora no va por los más avanzados de edad, sino por quienes representan la edad productiva que se constituyen como el sostén de la economía estatal.