"Me duele tanto ver la desigualdad y el racismo", lamento la mujer, quien además perdió su fuente de trabajo

Verónica Ramírez, maestra mexicana de zumba, su familia y amigas fueron víctimas de racismo en un centro de recreación en Hendersonville, Carolina del Norte, Estados Unidos, por escuchar música en español.

El pasado 12 de julio, la mujer se encontraba disfrutando un día de descanso en el Flex Fitness and Recreation Center y para amenizarlo decidió poner música en español, lo cual molestó a uno de los clientes del lugar, quien se quejó con la dueña, provocando que esta la echara, junto con sus acompañantes, del establecimiento -el cual incluye una alberca-.

De acuerdo con Bonnie Corral, amiga de Verónica, el cliente en cuestión manifestó que “no le gustaba la música mexicana“, por lo que la propietaria del centro recreativo se “acercó al grupo de mujeres hispanas de una forma muy ruda, desconectó la bocina y se la llevó“.

“Luego llamó al oficial local y sin explicación le pidió escoltar a estas mujeres fuera de la instalación”, agregó.

En un video publicado por la influencer Bianca Emma Figueroa, se escucha a una de las mujeres explicar al oficial, a quien le agradeció hablar en español, que el motivo por el cual las corrían era solo por escuchar música en español.

“Antes sonó música en ingles y (la dueña) no dijo nada. Pero nosotros teníamos música en español y ella vino con mala actitud y desconectó nuestra bocina para llevársela“, expuso.

“¿Sabes por qué te llamó? Porque le dije: ‘No eres una mujer de negocios. No eres inteligente, porque nosotros somos clientes que pagamos’. Debería haberse acercado a nosotros como tú y pedirnos ‘por favor, apaguen la música’. Pero no, vino con una mala actitud y nos desconectó el altavoz a la fuerza”, agregó.

Al final, las mujeres accedieron a retirarse, señalando que era por respeto al trabajo del oficial y no por la actitud de la dueña del lugar, a quien Verónica le rentaba un local para dar sus clases de zumba.

Tras el percance, según señaló Bonnie Corral, Verónica fue desalojada de su lugar de trabajo; sin embargo, ha recibido ayuda económica de decenas de personas a través del sitio GoFundMe.