Desde hace varias semanas la aun diputada federal Adriana Dávila Fernández inició una gira por varias partes del País para convencer a los panistas de que ella es la mejor propuesta para dirigir los destinos del partido albiazul.  

Las posibilidades son pocas de que logre su objetivo, ya que Marko Cortés no ha descartado la posibilidad de relegirse en el cargo, aunque los resultados en el pasado proceso electoral fueron pésimos.  

Quienes también han destapado sus aspiraciones por el mismo cargo son Francisco Domínguez Servién, Kenia López y Gerardo Priego. 

Desde la perspectiva de Dávila Fernández, considera que el partido tiene que reconstruirse y abrirse a los ciudadanos del país de cara a los próximos procesos electorales. Propone reconciliación en el partido para resolver diferencias internas que arrastra desde el 2018, y se dice convencida de que Acción Nacional puede regresar a la presidencia.  

Lo que es un hecho es que es un reto difícil, aunque no imposible. Los panistas tendrán que elegir a un nuevo dirigente capaz de vencer al gran enemigo morenista.