La exdiputada local perredista Floria María Hernández Hernández es blanco de críticas por la obra gestionada en la Miguel Hidalgo, municipio de Amaxac; un puente debajo de las vías férreas que actualmente los vecinos lo han llamado “la nueva alberca”.  

Cada inicio de semana Floria María se la pasa presumiendo su militancia morenista, aunque su objetivo real es lograr que el equipo de transición de la gobernadora electa se fije en ella y la integre al equipo.  

La diputada de oportunidad ha dado pésimos resultados a Amaxac y al distrito, hace años anunció su renuncia al PRD, pero en realidad salió corriendo por deber más de 200 mil pesos de cuotas internas en dicho instituto político.  

Es lamentable que actualmente busque resaltar cuando su participación en los diferentes cargos de elección popular ha sido nefasta.