Ante el aumento en casos de coronavirus y renuencia de vacunarse, Moscú ordenaron inoculación obligatoria de al menos 60% de los trabajadores

Vladímir Putin, presidente de Rusia, reconoció hoy que la situación por la pandemia del coronavirus ha empeorado en algunas regiones del país, al tiempo que las autoridades rusas empiezan a promover la idea de una dosis de refuerzo o de recuerdo contra el coronavirus.

“Lamentablemente la amenaza del coronavirus no ha retrocedido aún. La situación ha empeorado incluso en una serie de regiones”, afirmó en una reunión con diputados de la Duma del Estado (Cámara Baja).

Putin ha instado en varias ocasiones a la población a vacunarse, la última vez el sábado, ante la renuencia de los rusos a inocularse y ante el aumento en las últimas semanas de nuevos casos de coronavirus en el país, especialmente en Moscú y San Petersburgo.

En Moscú hubo en la última jornada 7 mil 584 nuevos casos y en San Petersburgo mil 046. En toda Rusia se han notificado en las últimas 24 horas 17 mil 378 nuevas infecciones.

Rusia es actualmente el sexto país con más casos de coronavirus con 5.3 millones de casos y recientemente ha superado al Reino Unido, según el mapa de la Universidad Johns Hopkins.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ha afirmado que casi el 90 por ciento de los moscovitas diagnosticados ahora con la enfermedad infecciosa se han contagiado con la cepa india del coronavirus.

El repunte explosivo de contagios en en la capital de Rusia llevó al Ayuntamiento a ordenar la vacunación obligatoria de al menos el 60 por ciento de los empleados del sector de los servicios y a endurecer otras medidas sanitarias.

El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Beglov, también ha introducido la vacunación obligatoria para el 65 % del personal de empresas estatales hasta el 15 de agosto, entre otras medidas.

Además de Moscú y San Petersburgo, otras cuatro entidades de la Federación de Rusia decretaron o pretenden declarar la vacunación obligatoria para determinados ciudadanos: la región de Moscú, Kémerovo, Sajalín, Krasnodar, Novogorod y Tula.

Por su parte, el ministro de Trabajo ruso, Anton Kotiakov, anunció que los empleados que se nieguen a inocularse contra el coronavirus en las regiones que es obligatorio, podrían ser despedidos sin liquidación.

“Si las autoridades sanitarias de una región hacen obligatoria la vacunación para ciertas categorías de trabajadores, un empleado no vacunado puede ser suspendido”, dijo