A casi un año del confinamiento, de la pausa temporal a ciertas actividades económicas no  esenciales ¿Qué hemos aprendido? Nuestras colonias se transformaron, pasaron de la interacción en masas, a la capa melancólica del asfalto vacío. Hemos transitado de las multitudes al encierro. Pero también, hemos aprendido que dependemos de otros. Que el fin es común, no individual. Un ejemplo de ello y uno de los temas preocupantes durante la pandemia además de la crisis de salud pública, es la pérdida de empleos. 
 
Muchas de las empresas afectadas por la suspensión de actividades eran micro, pequeñas y medianas. Con esta realidad, los gobiernos y las empresas adoptarían medidas para evitar, principalmente, despidos y recortes salariales en los anteriores sectores señalados. Pero pensando en el futuro ¿Qué se puede hacer? ¿Qué podremos adaptar, modificar o gestionar ante un nuevo rebrote? ¿Cómo proteger a los trabajadores de las actividades económicas más afectadas ante un nuevo confinamiento? 
 
Para tener una perspectiva de la importancia de las MiPyMES y sus trabajadores en el Municipio de Panotla, señalo algunos datos:
 
Según el Censo Económico 2019,  el comercio es una de las actividades en la que la mayor parte de la población económicamente activa participa. Siendo el comercio, de las unidades económicas que más establecimientos y personal ocupado tienen con 449 establecimientos y 768 personas laborando en ellos. 
 
En el estado de Tlaxcala, se encuentran registradas 124, 546 PyMES, de las cuales 1,652 se encuentran en el Municipio de Panotla, estando por debajo de la media Estatal. 
Tres de cada diez personas en el Municipio de Panotla laboran en el sector de manufactura, comercio, y servicios privado. Siendo en su conjunto, de los mayores sectores en los que se ocupa la gente. 
 
La industria manufacturera, genera anualmente más de 10 millones de pesos en ganancias. Siendo una de las industrias que más ingresos genera. 
 
Teniendo lo anterior en cuenta, los esfuerzos deben priorizarse hacia las industrias, empresas y MiPyMES que se han desbordado por la zanja del olvido. Los gobiernos municipales también deben ser partícipes en la construcción de nuevos pilares que sostengan las consecuencias de la pandemia. Por ejemplo, Panotla mantiene una gran población de personas empleándose en el sector de manufactura (298) comercio (768) y sector privado/administrativo (1,344). Desarrollar planes bidireccionales es ayudar a defender el futuro de más de 2,000 familias del municipio. Además. los anteriores datos nos dan un panorama para analizar y generar políticas públicas y empresariales que ayuden a lo siguiente:
 
1. Generar planes económicos que expongan el gasto público a corto plazo mediante apoyos que deberán ser temporales, no permanentes, y que lleguen rápidamente ante la amenaza de un nuevo pico de contagios que nos obligue a confiarnos nuevamente.
2. Créditos accesibles tanto de gobiernos como de instituciones financieras.
3. Priorizar en la población en riesgo los apoyos implementados para evitar consecuencias desfavorables hacia sus bolsillos.
4. Conjuntar esfuerzos logísticos, económicos y técnicos entre los gobiernos municipales, estatales y federales con el fin de cubrir sectores o unidades económicas en donde uno u otro plan no se haya implementado. 
 
Estas acciones nos ayudarán a gestionar los riesgos y amenazas de un nuevo repunte de contagios y en consecuencia, la limitación a ciertas actividades económicas que pondrían en riesgo a trabajadores y empresas. Pensar en acciones nos prepara ante una situación tan desacostumbrada, pavorosa y que además, nos permitirá defender a las MiPyMES, que son una de las cadenas productivas más importantes de México.
 
 La figura del emprendedor es resiliente desde su concepción, la resolución de conflictos e innovación está en sus genes. Una pandemia debe ser un estadio de oportunidad para ellos. Aún así, gobiernos y grandes industrias deben ser firmes, generosos y comprensivos en facilitarles la escalada, para que una crisis como la que vimos en 2019, no los termine por tirar, como lo mencioné en líneas anteriores, en la zanja del olvido.