El doctor Eduardo Bones fue despojado de su dinero que ganó por cinco quincenas de trabajo en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre

Eduardo Bones, doctor que desde el inicio de la pandemia del COVID-19 se encuentra en el frente de batalla atendiendo a pacientes con el virus del SARS-CoV-2, fue despojado de su dinero que le costó largas jornadas trabajo

Fue en cuestión de minutos que el profesional de la salud perdió los 74 mil pesos que había ganado por las cinco quincenas en las que estuvo atendiendo a enfermos de coronavirus en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

El robo no solo le causó al médico tristeza y coraje, sino también preocupación debido a que parte de ese dinero estaba destinado para la compra de medicamentos y consulta médica de su hijo, quien padece parálisis cerebral espástica.

“El ahorro era mínimo, para subsanar la quincena afortunadamente todavía alcanzó, pero es lo último, el límite que nos quedaba. Ahorita más que nada necesitamos volver a juntar para comprar la toxina botulínica de mi hijo y para su consulta con el neuropediatra”, comentó.

¿Cómo ocurrió el robo?

Fue el pasado 12 de marzo cuando el doctor de 35 años que fue contratado por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) para sumarse a la lucha contra el COVID-19, acudió al banco para cobrar su cheque por los dos meses y medio de trabajo.

Debido a que no le pudieron hacer una transferencia bancaria tuvo que recoger el dinero en efectivo y posteriormente continuar con su jornada laboral, la cual desempeña en el Centro Médico 20 de noviembre y en el hospital San Ángel Inn.

“Me voy al hospital San Ángel Inn; llego aproximadamente a las 9:30 de la noche, me voy al tercer piso, al área de vestidor de uso común, siempre dejo ahí mis cosas, dejo mi mochila, dejo también un suéter sobre mi mochila y sobre el dinero dejo una botella sanitizante; me cambio, para esto había dos personas ahí del sexo femenino, y entro a ver a mi paciente en el área de terapia intermedia”, comenzó por contar.

La revisión de su paciente no tardó más que 40 minutos, después de ello bajó al vestidor del hospital para revisar sus cosas; sin embargo, para entonces se percató de que el dinero ya no se encontraba en su lugar.

“El suéter seguía como lo dejé, y la mochila como la dejé, pero llego y abro para ver que todo estuviera bien y encuentro todo menos el efectivo. Algo que sí quisiera dejar muy en claro es que sí reconozco que primeramente fue mi error por dejar el dinero ahí, pero no significa que las personas tengan que tocar lo que no es suyo, mucho menos robarlo”, detalló.

Tras percatarse del robo, Bones acudió con el equipo de seguridad del hospital para levantar un formato y así poder revisar las cámaras, pero no tuvo respuesta por lo que decidió presentarse ante el Ministerio Público para levantar una denuncia