El presidente municipal de Santa Cruz Tlaxcala, Miguel Ángel Sanabria Chávez inauguró el puente vehicular Guadalupe, la obra de dimensiones mayúsculas de esta administración, la cual contó con una inversión de más de 12 millones de pesos del Programa de Resarcimiento a las Finanzas Municipales del Estado de Tlaxcala así como de los recursos municipales de gasto corriente. 

El objetivo de esta edificación fue mejorar la seguridad y velocidad del flujo vehicular de quienes circulan sobre la Calle Benito Juárez, la cual conecta con la Avenida La Trinidad que conduce hacia los municipios de Amaxac de Guerrero y Apizaco. Ahora, los automóviles podrán circular en doble sentido. 

El párroco Donato Zempoalteca Briones, fue el encargado de dar la bendición a esta construcción y posteriormente, Sanabria Chávez acompañado de su esposa, la licenciada Diana Arana Cuamatzi, así como de la síndico municipal, Maricruz Manoatl Sánchez, regidores y presidentes de comunidad, diputados locales e invitados especiales dio un emotivo mensaje, agradeciendo a quienes intervinieron para poder cristalizar esta acción que favorecerá a las cinco comunidades que integran el municipio. Asimismo, destacó el esfuerzo de toda la administración y de los legisladores locales Leticia Hernández Pérez, María del Rayo Netzáhuatl Ilhuicatzi, Javier Rafael Blanca Ortega y Víctor Castro quienes al igual que él, tuvieron la visión para realizar esta magna obra. 

Además, informó que durante estos cuatro años de gobierno se ejercieron 110 mdp en obra pública y fueron 50 millones de pesos que se gestionaron extraordinariamente, por ello, se han podido construir seis techumbres para protección en la salud de los estudiantes, tres panteones y un terreno para ampliar el municipal; próximamente se realizará otra en Guadalupe Tlachco, también rehabilitarán la Unidad deportiva de San Manuel y construirá la Unidad Básica de Rehabilitación (UBR) y la Casa del Abuelo. 

Agradeció a Lorena Cuéllar, porque, gracias también a su importante apoyo pudo realizar esta obra de dimensiones mayúsculas, además; de forma personal, mencionó el soporte incondicional de su esposa Diana Arana Cuamatzi así como de sus hijas, quienes son su motor de vida e inspiración, para terminar esta construcción que está dedicada a su padre, Guadalupe Antonio Pérez Nava. 

Al término del discurso, procedieron las autoridades al corte del listón y a la develación de dos placas alusivas a este evento, ambas colocadas de extremo a extremo del puente, con dedicatoria a su padre: “Gracias por inculcarme el amor y respeto por este bello municipio; por motivarme para iniciar y concluir con éxito esta obra, que te dedico con orgullo” y otra, con la leyenda: “si un hombre hace algo para sí mismo, no es recordado, pero si realiza algo para beneficio de los demás, deja un legado”. 

La magna obra funcional fue edificada con seis pilotes de 1.50 de diámetros y de 3.2 toneladas de acero que fueron hincados a una profundidad de 15 metros a partir del Nivel de Aguas Medio Extraordinario (NAME) que es el arroyo por el que atraviesa, por ello, fue necesario un volumen de 25 metros cúbicos para realizar el colado. Se colocaron las pilas de 2 toneladas de concreto y de 1.5 de diámetro, el cabezal se sustentó con 3 vigas de concreto tipo astón para salvar un claro efectivo de 20 metros lineales y obtener una superficie de rodamiento de 7 metros de ancho. 

Los terraplenes están hechos con muros de mampostería, y de esta forma, mantener la armonía arquitectónica con el peatonal que está hecho a base de piedra, mientras que los contrarreplenes son de petate, certificados por un laboratorio. Por último, la superficie de rodamiento está resuelta por concreto estampado. 

Cabe señalar que el Puente de Piedra, como así se le conoce, el cual data del año 1888, permanecerá en funciones, pero ahora en forma peatonal.