La falta de información y la urgencia de obtener la vacuna para ser inmune al COVID-19 que ha arrebatado la vida a más de dos mil personas en Tlaxcala, provocó que personas de la tercera edad hiciera fila desde el día de ayer a las afueras de la presidencia municipal para recibir el antídoto.

Los adultos mayores se expusieron a las inclemencias del tiempo y no había alguna persona que les otorgara información sobre la vacunación, por lo que se observó a los ancianos exponerse en busca de la vacuna.

Mientras los mayores de 60 años llevaban sillas, cobijas y lunch para aguantar la espera, el presidente municipal descansaba en su domicilio por las largas jornadas laborales que ha tenido tras haber asumido el cargo en el municipio.

Estas personas de la tercera edad, no tuvieron la fortuna de que Jorge Atristain, subdelegado en el tercer distrito, los ayudara como lo hizo con su patrón, Alfonso Sánchez Anaya.

Y mientras ha habido privilegios gracias a esos malos funcionarios públicos como Jorge Atristain, los ancianos de Amaxac tuvieron que exponerse al no tener una “palanca” con este borracho servidor público que presume ser muy cercano a Gonzalo López Obrador.