Tras varias semanas de ausentarse al haber resultado positiva por COVID-19 y tener unas vacaciones y medicamentos pagados por las aportaciones de los trabajadores del sindicato de burócratas 7 de Mayo, reapareció la presidenta del Comité de Vigilancia, Julieta Berruecos Rodríguez para acompañar en una reunión a la candidata del marianismo, Anabell Ávalos Zempoalteca.

Agremiados a este sindicato lamentaron el trato especia que tuvo Julieta Berruecos al enfermarse de COVID-19, ya que tuvo privilegios por parte del dirigente sindical, Edgar Tlapale Ramírez, quien no dudó en gastar el dinero de los trabajadores para dar los mejores medicamentos a la del Comité de Vigilancia.

La reaparición de Julieta Berruecos fue de la mano de la presentación de Anabell Ávalos Zempoalteca a los trabajadores, a quien Edgar Tlapale vendió al asegurarle a la candidata de Mariano González Zarur que le aportarían al menos 15 mil votos.

La entrega no terminó ahí, ya que los quejosos afirmaron que lo poco de gestión que llega a soltar Tlapale Ramírez ya ha sido destinado para la campaña de Anabell Ávalos al ir muy abajo en todas las encuestas.

Además de que los agremiados están obligados a entregar credenciales de elector de ellos y de su familia, así como a ir casa por casa para la promoción del voto a pesar de las condiciones que se viven por la pandemia por COVID-19.

Debido al temor que tienen de ser expuestos, los delegados del 7 de Mayo que fueron obligados a asistir al cónclave, tuvieron que dejar sus pertenencias para evitar que fueran grabados, lo que evidencia la desesperación por ir abajo en las encuestas.

Adelantaron que no apoyarán a la candidata marianista a pesar de que Edgar Tlapale ya se comprometió con el partido que lo llevó a hacerse de las millonarias cuotas sindicales.