El Acuerdo Nacional por la Democracia convocado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al que se adhirió el gobernador, es una clara señal de que el primer priísta del estado no va intervenir en favor de la candidata oficialista del llamado PRIAN o neoliberales, lo que la dejaría a la deriva y sin los recursos públicos que construyen gobernantes como el propio caso del actual mandatario.

Esta situación ya ha enojado a los priístas que consideran que  ya se entregó la plaza al adherirse a un pacto en el que no podrán realizar las tradicionales trampas que han acostumbrado y por las cuales el mismo mandamás habría llegado en una turbia elección en la que el presunto fraude había sido digital.

El Acuerdo Nacional por la Democracia es un llamado a los gobernadores para que no se metan en las elecciones de este 2021, y que fue el primero decididamente en garantizar a López Obrador que no lo hará, quizá con lo que no será evaluado por la federación al terminar su responsabilidad.

Aunque los medios oficialistas no hicieron eco, en los pasillos políticos del PRI se prendieron focos rojos para el equipo que de verdad ayuda a Anabell Ávalos, pues se desencajaron cuando vieron juntos al gobernador y al presidente, lo que traducen como una entrega en transición al grado de considerar que se está “morenizando”.

Lo hecho por el primer priista del Estado, es un ejemplo de lo que harán otros priistas y panistas, el de blindarse personalmente ante López Obrador, dada que la ventaja que llevan los abanderados de Morena es insorteable, así que la salida será tersa sin que implique mayores costos.

Pese a los esfuerzos de la candidata, Anabell Ávalos, quien trata de mostrar fortaleza a la vieja usanza y de juntar gente para que le levanten la mano, solo expone a las personas a contagio en una situación tan complicada de salud para el país y el mundo.

Ahora que se entregó su “buena voluntad” al presidente, el priismo en Tlaxcala se queda sin brújula, dado que el PAN está más dividido que nunca, pues al empoderar a Minerva Hernández, el dirigente de este partido, Gilberto Temoltzin no reparó en las críticas de sus militantes para garantizar una candidatura “pluri” en el Congreso del Estado.

Por ello, los priistas aseguran que  ya está pensando en una entrega ordenada del gobierno, que no le genere costos pero sí beneficios en lo subsecuente.