Mientras delitos de alto impacto social como el homicidio doloso disminuyeron considerablemente durante las semanas de confinamiento por la pandemia de COVID-19, otros ilícitos como el robo a casa habitación, encontraron las condiciones para aumentar en el presumido segundo estado más seguro del país.

Los datos que proporciona para el mes de enero, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), muestran que el robo a casa habitación en el mes de enero fue 4 veces más alto que en el mismo mes de 2020.

El mes pasado se realizaron 37 denuncias por este delito ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), lo que significa un 363 por ciento más que los 8 ilícitos de este tipo que se presentaron ante las autoridades locales el mismo mes de 2020.

Fue prácticamente desde el confinamiento que este delito inició una aspiran ascendente para cerrar el 2020 con un total de 335 denuncias, frente a las 130 que corresponden a 2019.

Si se mantiene la misma tendencia, el ejercicio 2021 podría llegar a registrar en la PGJE alrededor de 450 robos a casa habitación.