Por su parte, autoridades piden a los ciudadanos a hervir el líquido vital antes de consumirlo para evitar riesgos

Miles y miles de texanos siguen enfrentando los estragos que dejó la tormenta de nieve que se presentó la semana pasada, pues los servicios esenciales no han vuelto a la normalidad y estos han tenido que pasar los últimos días sin agua.

Hasta la noche del pasado domingo, el servicio de agua permanecía interrumpido para casi un tercio de los residentes de Texas, lo que es una consecuencia de los cortes de energía generalizados que hubo en la región, tras las intensas heladas.

Así mismo, en el trascurso del día, el número disminuyó, pero más de mil 200 sistemas públicos de agua, informaron aún interrupciones en el servicio. Por ello, se les pidió a los ciudadanos hervir el líquido vital antes de consumirlo para evitar riesgos.

Sin embargo, dichos problemas han afectado a más de 8.8 millones de personas, lo que es una tercera parte de la población total, de 29 millones; el domingo por la tarde, las autoridades de Houston levantaron el aviso de hervir el agua con efecto inmediato.

“Las pruebas de calidad del agua presentadas a la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ) han confirmado que el agua del grifo cumple con todos los estándares regulatorios y es segura para beber”, se dijo en un comunicado.

Por su parte, el Gobernador, Gregg Abbott, anunció que se sigue trabajando para restablecer el servicio hídrico en su totalidad y se repartieron 3 millones de botellas de agua en un esfuerzo conjunto de la Guardia Nacional de Texas, el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la agencias Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA)