En Indonesia, uno de los primeros grupos en recibir la vacuna contra el COVID-19 fue el de los influencers; junto al presidente Joko Widodo estuvo la personalidad de la televisión indonesia, Raffi Ahmad, que cuenta con casi 50 millones de seguidores en Instagram.

Luego de recibir la vacuna contra el COVID-19, el influencer de 33 años de edad colocó un mensaje en su red de Instagram: “Alhamdulillah [Alabado sea Dios] una vacuna … No tengas miedo de las vacunas”.

La estrategia en Indonesia  

El alto funcionario del Ministerio de Salud, Siti Nadia Tarmizi, dijo que la decisión de incluir a los influencers junto con casi 1. 5 millones de trabajadores del sector médico en la primera ronda de vacunas, fue una estrategia de comunicación deliberada del Gobierno.

Aunque Indonesia enfrenta el brote de coronavirus más severo en el sudeste asiático, con más de 869 mil casos y 25 mil muertes, ha habido escepticismo en torno a la seguridad y eficacia de cualquier vacuna.

Los indonesios se encuentran entre los principales usuarios mundiales de plataformas de redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram.

El Ministerio de Salud no dijo cuántos influencers serían los primeros en la línea de vacunas, pero otros que recibirán una inyección incluyen a los músicos Ariel, de la banda Noah, y Risa Saraswati.

Ahyani Raksanagara, director de la agencia de salud de Bandung, mencionó que los artistas “con suerte transmitirán una influencia y mensajes positivos” sobre las vacunas, especialmente a los jóvenes.

Indonesia y las vacunas en la población

Una encuesta del mes pasado mostró que solo el 37% de los indonesios estaban dispuestos a vacunarse, mientras que el 40% lo consideraría y el 17% se negó.

Algunos médicos han planteado dudas sobre el uso inicial de Indonesia de la vacuna CoronaVac de la empresa china Sinovac Biotech, con estudios de Brasil, Indonesia y Turquía que muestran eficacias que oscilan entre el 50 y el 91%.

Sin embargo, la decisión de incluir a los influencers en la lista de prioridades fracasó un poco cuando las fotos de Raffi lo mostraron de fiesta horas después de que le administraron la inyección, lo que no confiere inmunidad inmediata.

Las imágenes de él desenmascarado y desobedeciendo los protocolos de distanciamiento social con un grupo de amigos generaron críticas en las redes sociales, con llamados a dar un mejor ejemplo.

Zubairi Djoerban, de la Asociación Médica de Indonesia, dijo que la estrategia para contratar personas influyentes solo podría funcionar si “las personas influyentes reciben información sobre la vacuna y el COVID-19 para que puedan ser agentes de cambio”.

La Policía dijo que está investigando si Raffi violó la ley, mientras que él ofreció una disculpa pública.