Aún cuando la autoridades locales insisten en minimizar la pandemia de COVID-19 en Tlaxcala, los números oficiales que maneja la Secretaría de salud, muestran que enero ha sido el mes más mortífero desde que llegó el virus a la entidad de manera oficial el pasado 25 de marzo de 2020.

Los datos que maneja la Secretaría de Salud (SESA) a pesar de que no son muy confiables por la misma circunstancia de la pandemia, muestran que el mes de enero ha sido el que más muertes y contagios ha tenido por el virus que hizo su aparición en la República Popular de China a finales de 2019.

Durante enero se acumularon un total de 404 fallecimientos oficiales a causa de la pandemia de COVID-19 y 3 mil 169 contagios, teniendo en promedio 12.4 muertes y 98.2 contagios por día en este ejercicio.

Estas cifras no tienen precedentes, ya que el mes más alto en números totales desde que inició la pandemia en la entidad fue julio que acumuló 2 mil 11 casos positivos y 335 fallecidos por este virus.

Pese a estos datos duros, las medidas lejos de haberse endurecido por parte de las autoridades locales que buscan dejar a su sucesora para no tener problemas en las irregularidades, se ha visto un relajamiento continuo.

El aumento en el número de casos positivos y las muertes por COVID-19 son visibles en las redes, lugar en el que continuamente se suben esquelas y se buscan tanques o recargas de oxígeno para aquellos que tienen dificultades respiratorias a causa del Coronavirus.

Y mientras en otras entidades hay restricciones para limitar la movilidad y los contagios, la moderna gobernanza impuesta por Mariano González Zarur anda más preocupada posicionando a la exalcaldesa capitalina que en acciones que limiten la propagación del virus.