La crisis provocada por la pandemia de COVID-19 en el estado, ha dejado como una de las consecuencias más severas, el aumento en el número de trabajadores que viven en la pobreza laboral y que no alcanzan a adquirir la canasta básica, de acuerdo con los datos oficiales que maneja el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Los datos duros señalan que para el tercer trimestre del año, Tlaxcala pasó de tener el 45.4 por ciento de los trabajadores afiliados al IMSS con pobreza laboral al 54.9 por ciento, lo que significa un aumento considerable que lo coloca como el décimo estado que más crecimiento tuvo en este rubro.

Esto quiere decir que de los cerca de 100 mil trabajadores afiliados al IMSS, sólo alrededor de 45 mil, tienen el dinero suficiente para adquirir la canasta básica, situación que no se veía desde que se mide este índice desde el año 2005.

Peor aún es la situación de los trabajadores informales que carecen de cualquier tipo de seguridad social y de prestaciones de ley, ya que además los datos sobre este sector, no serían al 100 por ciento confiables.

Este decremento en la calidad de vida de los tlaxcaltecas, estaría relacionado directamente con la difícil situación económica que provocó la llegada de la contingencia generada por la pandemia por Coronavirus.