Las diferentes irregularidades que persisten en el municipio de Españita por la insensibilidad que ha mostrado el presidente municipal, Jesús González Guarneros, entre ellas la escasez del agua potable, llevó a que los pobladores determinaran tomar la presidencia municipal como medida de presión para que el priísta se ponga a trabajar.

La gota que derramó el vaso es la constante falta de agua potable en la localidad como consecuencia del uso del vital líquido por parte de una constructora, aunado a una mala organización y gobierno por parte de Jesús González.

Y es que de acuerdo con los vecinos del municipio ha sido la inseguridad, la falta de obras públicas y los malos servicios que otorga el Ayuntamiento lo que los ha llevado a protestar ante lo que califican como el peor gobierno que ha tenido el municipio en su historia.

Ha sido la prepotencia del alcalde e incluso del mismo personal que labora en la presidencia municipal, una de las razones por las que la población se harto y decidió tomar la alcaldía a pesar de los esfuerzos del edil para mandar a la síndico y secretario del Ayuntamiento para lograr lo que él no pudo, entablar el diálogo.