Es que el Coloso es tan impredecible que ya ven, sin avisar nos envía mensajes como el de ayer, con una lluvia tan intensa de ceniza que a partir de entonces no podemos bajar la guardia ante cualquier eventualidad. Por lo pronto lo mejor es usar cubrebocas, barrer la ceniza y colocarla en bolsas de plástico, con el propósito que no se vaya a los drenajes. También hay que estar muy pendientes de los techos pues como anuncian lluvias, es riesgoso tenerlos llenos de ceniza porque esta se solidifica, es pesada y obstruye el paso del agua pluvial.