Es una realidad que la gente joven abre una importante brecha en los rubros que antes se reservaban a quienes no por ser mayores tenían mejores ideas o conseguían más logros. Eso sí, con la ventaja que por su frescura las y los jóvenes son prácticamente incansables, suben, bajan, gestionan, siempre con los buenos resultados de la honestidad y la buena voluntad.