Que Luis Ángel aproveche al Ingeniero

Jueves, Octubre 14, 2021 - 07:40

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Si usted amable lector, no sabe a qué se refiere la línea anterior, muy seguramente se llame Luis Ángel Barroso y sea alcalde de Xicohtzinco.

El conflicto poselectoral de Xicohtzinco no es un tema menor, al principio parecía que las instituciones electorales y su fallo calmarían el asunto, pero no fue así, escaló a una dimensión que sale por completo del alcance y sobre todo del entendimiento del presidente municipal, Luis Ángel Barroso.

Lo ideal, según los que saben, sería negociar algunas posiciones a cambio de paz y estabilidad social. Es algo que los viejos políticos dejaron como enseñanza para las futuras generaciones. Pero al parecer, los nuevos políticos no comprenden que muchas de las viejas prácticas en la política son funcionales e infalibles, aunque cueste creerlo.

A lo largo de la historia política moderna de nuestro país, hemos visto el surgimiento de liderazgos que llegan a convertirse en figuras públicas o funcionarios, claro, siempre al amparo de algún dinosaurio cazatalentos que pudiera seguir estando vigente a través de sus pupilos.

Y el caso del presidente de Xicohtzinco, Luis Ángel Barroso, no es la excepción. Al amparo del que fuera su suegro y antecesor en el cargo, se convirtió en lo que denominaron “el director de obras más joven de Tlaxcala”, y lo presumieron como si fuera un gran logro de gobierno.

Lo cierto es que su antecesor no era propiamente un gran político, pero le permitió hacerse de un nombre, una candidatura, y una presidencia.

Y en eso se centra la primera línea de esta opinión. Luis Ángel debería provechar para terminar de entenderle al ajedrez político de mano de un experimentado dinosaurio como Sergio González. Y no me refiero a que siga al pie de la letra las indicaciones o recomendaciones que el secretario de gobierno le ha dado, tampoco de obedecerle ciegamente. Más bien, se trata de que, mediante los trabajos de mediación, el joven presidente pueda salir no sólo bien librado, sino con la oportunidad de culminar sus funciones satisfactoriamente.

Ya tomó protesta a puerta cerrada y casi en lo oscurito, sólo el sabe si su próximo informe de gobierno lo dará desde la presidencia municipal, desde la ratonera donde tomó protesta, desde el baño de su casa, o desde el VIP’s de manera digital. Que él decida.

El futuro de Xicohtzinco está no sólo en sus manos, sino en su buen juicio. ¿Lo tendrá?