Vergara, El Hombre Que Sabe Demasiado

Viernes, Octubre 8, 2021 - 16:44

Contracolumna

· CARLOS JOAQUÍN, LA MAFIA DE QUINTANA ROO

El casi campesino de la Sierra Norte de Puebla que algún día intentó irse de “mojado” a Estados Unidos –como muchos de sus paisanos que trabajan en Nueva York como ilegales– se resignó al no poder lograr su sueño y optó por trasladarse al Caribe en busca de fortuna.

Logró su ambición de hacerse millonario, no tanto por su trabajo sino por malas maniobras que lo han colocado en el centro de varios escándalos que ya una vez lo pusieron con un pie en prisión.

Se trata de Juan Melquiades Vergara Fernández quien posee en Cancún un palacete como el Partenón del Negro Durazo, el poderoso jefe policiaco que contó con la protección del presidente López Portillo y que mantuvo vínculos con el narco.

Vergara hizo lo mismo bajo la sombra protectora del gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González.

Vergara fue el encargado de recolectar el dinero para la campaña de Carlos Joaquín en las elecciones de 2016. Los recursos llegaban de donde sea y a conveniencia de ambos personajes.

Ahora Carlos Joaquín anda desesperado buscando quién puede sucederlo en el cargo a cambio de cuidarle las espaldas.

En junio próximo habrá elecciones en Quintana Roo y tal parece que Carlos Joaquín ha encontrado en Morena (el partido que podría ganar las elecciones) las condiciones idóneas para negociar su tranquilidad cuando deje el poder.

En un acto de traición Carlos Joaquín viene tejiendo acuerdos políticos de espalda a los partidos que lo encumbraron: PAN y PRD.

Carlos Joaquín renunció al PRI en los tiempos en que su hermano Pedro Joaquín Coldwell estaba encumbrado en el gabinete del presidente Peña Nieto, como secretario de Energía y Consejero de Pemex, terminó salpicado en el escándalo de corrupción en el Caso Odebrecht y en la venta de la planta de Agro Nitrogenados.

La Unidad de Inteligencia Financiera, reveló que dinero proveniente de la corrupción en el Caso Odebrecht fue utilizado para financiar parte de la campaña de Carlos Joaquín.

El encargado de la operación para la campaña fue Juan Vergara.

Carlos Joaquín se perfila para seguir los pasos de algunos de sus antecesores, como son los casos de Mario Villanueva y Roberto Borge, quienes terminaron en prisión, el primero vinculado al narcotráfico y el segundo en delitos del crimen organizado y corrupción.

Pedro Joaquín jefe de esta dinastía fue el “líder nacional” del PRI en la campaña de Peña Nieto y operó para la llegara de Carlos a la gubernatura de la mano del fallecido ex gobernador poblano Rafael Moreno Valle.

Hizo amistad con Juan Vergara cuando ocupó algunos cargos en el gobierno.

Fue Subsecretario Federal y Estatal de Turismo, alcalde de Solidaridad (Playa del Carmen) así como diputado federal.

A principios de la pasada década de los noventa, Vergara arribó a Cancún procedente de su pueblo natal de Huachinango, en la Sierra Norte de Puebla.

El último de sus escándalos lo incriminan en el negocio de las “factureras”.

Hace unos días, el periodista Raymundo Riva Palacio publicó información (El Financiero, septiembre 29, 2021), donde se involucra a Juan Vergara, especialista en fraudes fiscales. Escribió Riva Palacio:

“Un juez ordenó este martes la captura de varios altos funcionarios de la Secretaría de Gobernación cuando la encabezaba, en el sexenio pasado, Miguel Ángel Osorio Chong, como parte del caso iniciado con la acusación contra el empresario Víctor Manuel Álvarez Puga, su esposa, la celebridad mediática Inés Gómez Mont, y su hermano Alejandro, por el presunto desvío de más de 3 mil millones de pesos.

“… la ingeniería fiscal del outsourcing … se volvió un delito federal, las factureras, que eran básicamente empresas fantasma a través de las cuales se canalizaban transacciones y financiamientos sin tener presiones fiscales.

El negocio daba utilidades multimillonarias, libres de impuestos, para todos.

“Los hermanos Álvarez Puga, chiapanecos de origen, vendían tortas frente a la estación de autobuses en Tapachula, de donde, por recomendaciones de un amigo suyo, llegaron a trabajar con un fiscalista oaxaqueño, Sergio Castro, quien a principio de los 90 fue contratado por Pemex para que revisara sus costos laborales y encontró una forma de reducirlos mediante un sistema de subcontratación.

Castro vio en ese mecanismo que ideó a partir de hoyos en las leyes y la normatividad, la posibilidad de hacer negocios con gobiernos estatales y empresas, creando lo que hoy conocemos como el outsourcing, del cual es su padre en México.

“Se vincularon con al menos dos exgobernadores de Chiapas, otros dos en Oaxaca, en Puebla, Quintana Roo y Veracruz, y las relaciones con partidos alcanzó al PAN, al PRI, al PRD, al Verde e incluso a Morena.

El poder que tenían era enorme. Castro fue quien le prestó su casa en Guatemala a Javier Duarte, cuando tras terminar su gubernatura en Veracruz, se fue a esconder a aquella nación.

Colocaron a Juan Melquiades Vergara como secretario de Finanzas del gobierno de Carlos Joaquín González, pero duró menos de un año al descubrirse su red de operaciones con factureras.

En el gobierno de Gabino Cué, en Oaxaca, metieron incluso a la Sección 22, disidente del magisterio, en un outsourcing.

“La investigación de la Fiscalía General no incluye a Castro, y se limita, como las cabezas de la pesquisa, a los Álvarez Puga y a Gómez Mont, sobrina del exsecretario de Gobernación en el gobierno de Felipe Calderón, Fernando Gómez Mont.

Los acusan de haber tejido una red de decenas de compañías fantasmas para facilitar a terceros la evasión de impuestos, peculado y lavado de dinero, por lo cual hay prisión preventiva oficiosa; es decir, sin derecho a fianza”.

PERSONAJE DE NOVELA

Juan Vergara es un personaje novelesco.

Es el hombre que sabe demasiado, donde hace falta contexto para entender a esta novela de la corrupción en Quintana Roo, donde uno de los principales beneficiarios de las maniobras sucias de Vergara, es Carlos Joaquín quien gracias al casi campesino poblano ha regido como gobernador en los últimos años, dándose golpes de pecho como un político inmaculado y que ahora afanosamente busca quién pueda cubrirle las espaldas para no ir a parar tras las rejas de una prisión.

En su campaña como candidato a gobernador Carlos Joaquín González recurrió a un discurso disfrazado de “democrático” en el que presuntamente ponía los intereses de los demás, pero resultó una falsa maniobra. En su lugar su gobierno terminó devorado por la corrupción.

En su equipo de gobierno se encontraron políticos corruptos, débiles, mentirosos y cobardes, que a lo largo de los años

intentaron ocultar sus faltas con palabras huecas y actuación en pro de un dudoso bien común.

El discurso del gobernador fue una incongruencia y una perversión política.

Puso al frente de las finanzas del gobierno a su alter ego, Juan Vergara para encargarse de turbios negocios desde el poder.

Abrieron numerosas empresas para el pago de favores.

Estuvieron implicados lo mismo empresarios que periodistas y otros inversionistas de dudosa reputación.

Cuando se incorporó como jefe de planeación y finanzas en el gobierno de Carlos Joaquín, en su declaración patrimonial Vergara dijo poseer una fortuna de 208 millones de pesos, compuesta entre otras cosas, por más de 20 bienes inmuebles, un yate, 8 automóviles, menaje de casa y joyas. Pero mintió su riqueza era mucho mayor tan fue así que no podía demostrar la procedencia de tanto dinero.

Entre sus múltiples propiedades figuran un LearJet 60, con valor de dos millones 970 mil dólares, con registro en Estados Unidos, el cual aparece en su declaración patrimonial.

Posee un yate de lujo, tipo Sunseeker Predator 57, con registro en Estados Unidos y valor de un millón 580 mil dólares, adquirido en 2014; un Minicooper 2013, de 365 mil pesos; una camioneta Ford explorer 2015, un Jeep Liberty 2005 y un clubcar 2015, que suman casi un millón de pesos, además de una Suburban de 849 mil pesos y otros tres vehículos Ford.

El propio Juan Vergara estuvo detenido por lavado de dinero.

Abandonó el cargo de secretario de finanzas y perdió la oportunidad de convertirse en diputado federal. Su intención era hacer carrera política para suceder a Carlos Joaquín en el cargo de gobernador.

Para ello fue tejiendo alianzas y negocios conspicuos personajes como Rafael Moreno Valle y su esposa Martha Erika Alonso, de quienes fue socio en varios negocios al amparo del poder.

Con el apoyo de Moreno Valle buscó en 2013 ser alcalde de Huachinango, para ello creó una fundación con su nombre para entregar dádivas a los pobres de la sierra norte poblana.

Bajo el disfraz de labores de “caridad” hizo proselitismo político.

Regalaba cobijas repartía aguinaldos y bebederos de agua en las escuelas rurales, en tanto él se embolsaba centenares de millones de pesos realizando fraudes fiscales a través de empresas fantasmas hasta que lo atrapó la Fiscalía General de la República logrando librar la justicia, aunque sigue bajo la lupa de la Unidad de Investigación Financiera de la Secretaría de Hacienda.

Uno de los primeros negocios de Vergara fue la difusión de destinos turísticos a través de Travel Channel que ofrecía servicios a las cadenas hoteleras de Cancún y otras ciudades del país.

Una de las investigaciones arrojó que Vergara aparecía como accionista en decenas de empresas, en algunas de ellas asociado con políticos como el exgobernador Joaquín Hendricks.

Vergara jamás reportó en sus declaraciones patrimoniales ser parte de innumerables negocios.

Vergara también se asoció con la gobernadora poblana Martha Éricka Alonso en la empresa de comunicaciones Acustik TV. El dinero de esta compañía se realizó con fondos públicos desviados del gobierno del Estado.

En esta empresa figuran como socios Roberto Arandia, Marcelo García Almaguer y Rafael Moreno Valle, pero éste último y su esposa perdieron la vida en un accidente aéreo.

Juan Vergara especialista mediante diversas maniobras y empresas se hicieron dueños de 32 emisoras de radio que ganaron en la

subasta IFT–4, dando paso a la creación de un grupo poderoso en las telecomunicaciones del país.

En Quintana Roo, Vergara operaba 18 empresas factureras para “lavar” dinero.

Entre esas empresas destacan las siguientes: Plaza la Fiesta del Caribe; Tradiciones del Caribe; Rental Homes; Marco Empresarial de Control Administrativo; Orgullo del Caribe; Global IDS; Operadora de Restaurantes Los Huajes; Inmobiliaria Regiocaribe; Inmobiliaria Punta Maya; Tesoros del Caribe; Bleu Raven Inmobiliaria; Combustibles Bicentenario; Multimedios Turísticos; Mundo Travel Channel; Inmobiliaria Mundo Maya; Playa Maya Arrendadora; Inverblack Leasing y Corporativo Especializado en Servicios Empresariales.

La lista de sus socios es variada, incluye políticos, funcionarios públicos y empresarios, entre ellos: el exgobernador Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Gabriel y Enrique Reynaldo Guiza Montiel, Jonathan Perlo Kurian, Ricardo Peña Fernández, Mario Augusto Alfredo Cárdenas Rodríguez, Daniel García Durán, Jesús Juan Pérez Pacheco, José Naime Germenos, Jorge Javier Navarro Carrillo, Jesús Obregón Salazar, Benjamín Salvador Almaguer Mora, Jorge Carlos de la Peña Peniche, Musthapa Bolizio Medina Arab, Víctor Manuel Mohamed Cacho, Francisco Javier Rodríguez Cantú, Mario Álvarez Puga, Miguel Ángel Valle Torres y Gustavo Marcelo López, Gabriel Río de la Loza Castillo, Rolando Antonio Aguirre Cervantes, Carlos Rafael Pérez Bello y Óscar Mera Saade, entre otros.

En su declaración patrimonial suscribió que participa en direcciones y/o consejos de administración de México Traveler Network S.A de C. V; Auditores Corporativos Internacionales S. C; Multimedios Turísticos S. A de C. V; Inmobiliaria Regiocaribe S. A de C. V; Telefrontera Management LLC (Estados Unidos), Telefrontera LLC (Estados Unidos); y Salud TV S. A de CV.

Omitió mencionar otras empresas de su propiedad: Plaza La Fiesta del Caribe S. A de C. V; Tradiciones del Caribe S. A de C. V; Corporativo Punta de Piedra S. de R. L. de C. V; Rental Homes S. A. de C. V; Marco Empresarial de Control Administrativo S. A. de C. V; Orgullo del Caribe S. A. de C. V; Goblal IDS S.A. de C. V; Operadora de Restaurantes Los Guajes S. de R. L. de C. V; inmobiliaria Punta Maya S. A. de C. V; Tesoros del Caribe S. A. de C. V; Bleu Raven Inmobiliaria S. A. de C. V; Combustibles Bicentenario S. A. de C. V; Mundo Travel Channel S. A. de C. V; Inmobiliaria Mundo Maya 2012 S. A. de C.V; Corporativo Especializado en Servicios Empresariales S. A. de C. V; Playa Maya Arrendadora S. A. de C. V; y Tecno Pago WEB S.A. P.I. de C. V.

Juan Vergara con estos socios y dichas empresas desviaron 24 mil millones de pesos en impuestos Sobre la Renta (ISR) y 11 mil millones en Impuesto al Valor agregado (IVA).

Durante los últimos cuatro gobiernos de Quintana Roo, Vergara hizo negocios con los mandatarios estatales (Joaquín Hendricks, Félix González Canto, Roberto Borge y Carlos Joaquín).

Firmaba millonarios contratos a través de su empresa México Travel Channel. Después estableció convenios con los gobiernos de Puebla y Baja California.

En Aguascalientes se vio involucrado con el entonces gobernador Luis Armando Reynoso Femat en la compra simulada de un tomógrafo de 14 millones de pesos para el Instituto de Servicios de Salud del Estado.

Acostumbrado a llevar una doble vida, en sus momentos sobrios Vergara se conducía con una discreción simulada, pero en cuanto bebía alcohol se ponía eufórico y comenzaba a transformarse en un personaje locuaz, así en su cumpleaños número 50 se comportó como lo hacen los capos del crimen organizado.

Para tan memorable su festejo que contrato los servicios de la banda Matute encabezada por su dueño Jorge D’Alessio cubriendo los gastos de hospedaje y traslado en un avión privado más los honorarios cercanos a un millón de pesos.

Como invitado de honor de esa fiesta estaba su amigo y socio Carlos Joaquín quien recién había tomado posesión el 25 de septiembre de 2016 y lo incorporó a su gabinete como encargado de las finanzas debido a sus bondades de convertir todo lo que toca en oro, como el rey midas del Caribe.

Vergara agarró la jarra durante tres días. En el primero a sus más de 500 invitados les programó diversas actividades, un shoping para las esposas y acompañantes de sus amigos.

Un encuentro de golf en el exclusivo Puerto Cancún Golf Club y por la noche una comida-baile en un lujoso salón del hotel JW Marriot que recibió a 500 invitados especiales, a los cuales les rifó relojes Rólex y Cartier a manera de “agradecimiento”.

Todo era hermoso para ser verdad. Vergara que en la nómina del gobierno cobraba 40 mil pesos mensuales se daba la vida de un jeque.

En su juventud había estudiado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Provenía de una familia muy humilde. Su padre era velador y con un enorme esfuerzo ayudaba a su hijo los gastos más esenciales para estudiar. Vergara tenía habilidades para la contabilidad y llegó a doctorarse en esa disciplina.

Inmerso en los negocios con la mafia de las factureras y los abundantes recursos que le dejaban los negocios con varios gobernadores, creó una fachada para lavarse la cara como un personaje altruista.

Se hizo benefactor y consejero de “Caritas Quintana Roo”, miembro del patronato de la Cruz Roja y donante del CRIT de la Fundación Teletón.

Juan Vergara junto con su socio Ricardo Peña en 2006 registraron ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial el despacho Master Tax. Ante ese instituto Vergara proporcionó el correo electrónico juan.vergara@alvarezpuga.com.mx

Desde el año 2014 el periódico The New York Times puso en la mira a Juan Vergara y su socio Álvarez Puga como grandes jugadores del outsourcing para evadir impuestos en México.

En varios países Alejandro Álvarez Puga se encuentra boletinado por Interpol por mantener antecedentes de “estafa, delitos contra la propiedad y otras actividades ilícitas”.

En Costa Rica, por ejemplo, se le negó la entrada al país por haber creado un cártel en México.

Por supuesto que su amigo y socio, el gobernador Carlos Joaquín González estaba enterado de las actividades de Juan Vergara quien fue el pilar financiero de su campaña que lo llevó al triunfo.

Para obtener impunidad, Carlos Joaquín pretende negociar con Morena la gubernatura de Quintana Roo para dejar como su sucesor a un miembro de ese partido a cambio de evitar caer en la cárcel, como algunos de sus antecesores.

Falta saber a quién prefiere el presidente Obrador, son muchos quienes aspiran pero también falta tomar en cuenta a quienes más importa: los ciudadanos electores.

Vergara en cualquier momento va tener que ingresar a prisión, son muchas las pruebas en contra de él. Es peligroso porque es un hombre que sabe demasiado de las corruptelas de un número indeterminado de gobernadores metidos de lleno en la mafia, a la que él mismo pertenece.