Ganar Perdiendo

Viernes, Junio 18, 2021 - 07:20

La dama del norte que cimbró al PRIAN

 

 

Los comicios del 6 de junio arrojaron muchos resultados que son dignos de análisis, los cuales hay que leerlos con cuidado y detenimiento.

 

Independientemente de lo obvio, hablar de los ganadores de la contienda no es materia de estas líneas, más bien de los movimientos de personajes que, aunque no ganaron una elección, jugaron papeles fundamentales y hasta curiosos que influyeron en la construcción del nuevo escenario político de Tlaxcala.

 

LA DAMA DEL NORTE QUE CIMBRÓ AL PRIAN

 

Gardenia Hernández Rodríguez, presidenta municipal de Tlaxco pudo haber perdido la contienda electoral a la diputación local por el distrito dos, sin embargo, pensar que le ganaron es un consuelo que le queda a los grupos priístas que están a punto de fenecer en el norte del estado. Es más, el perdedor más evidente es el Partido Revolucionario Institucional, el cual fue relegado a la cuarta fuerza política de la zona.

 

Diana Torrejón Rodríguez, tiene que agradecer a la alcaldesa del pueblo mágico su fortuna, pues las casualidades de la vida le dieron la oportunidad de ganar la diputación por una serie de acontecimientos que nada tuvieron que ver con su capacidad, campaña, propuestas o simpatía.

 

Más bien, fue resultado del encono, envidia y choque franco que tuvieron los grupos priístas de antaño, con la política joven que mantuvo a raya a los dinosaurios del PRI en Tlaxco, Gardenia Hernández, quien tuvo el valor de dejar fuera de las finanzas de tesorería las manos de Rosalinda Muñoz, Silvestre Velázquez y otros personajes.

 

Más aún, la mega alianza que hizo ganar a Torrejon fue fraguada por la propia Gardenia Hernández Rodríguez, antes de ser bloqueada por el mismo PRI.

 

En el año 2020, todavía en las filas del tricolor, Gardenia Hernández Rodríguez, tejía la mega alianza en el norte del estado. Su liderazgo en un grupo de alcaldes de Tlaxcala es evidente y en cierto momento se llegó a proyectar como la candidata a la diputación federal por el primer distrito en la entidad.

 

Esta posición era lograda por su notable trabajo en la Red Tlaxcalteca de Municipios por la Salud y en la Confederación de Alcaldes de Tlaxcala (CONAT).

 

Aún con esta proyección, antes de ella estaba la figura del entonces secretario de Fomento Agropecuario en el estado, el experimentado Arnulfo Arévalo Lara.

 

Sin embargo, en la construcción de la Mega Alianza que impulsaría Anabell Ávalos Zempoalteca, el PAN reclamaría la candidatura a la diputación federal por el primer distrito a uno de sus cuadros más importantes, el alcalde de Apizaco, Julio César Hernández Mejía.

 

Es entonces como, siendo institucional, la alcaldesa de Tlaxco optó por construir la Mega Alianza para el municipio de Tlaxco y el distrito local número dos.

 

Estás circunstancias incomodaron de manera irracional a la ex diputada Rosalinda Muñoz Sánchez, así como al viejo lobo Silvestre Velázquez, amigo del presidente del tricolor, Noé Rodríguez Roldán (el verdadero Undertaker del PRI en Tlaxcala).

 

Todo parecía seguir el rumbo normal, pero Muñoz Sánchez se empeñó en vender una imagen distorsionada de la alcaldesa ante los ojos de Alejandro Moreno Cárdenas, a través del ahora diputado federal electo por la vía plurinominal, Mariano González Aguirre. Por su parte, Silvestre Velázquez, hizo lo propio en el estado con su amigo Noé. Las pláticas para construir la Mega coalición avanzaban y fueron frenadas de golpe por estos dos personajes.

 

Otro beneficiado por esta serie de acontecimientos, fue el alcalde electo de Tlaxco, Armando Flores López, quién sí estaba ubicado en los primeros lugares de las preferencias electorales, pero se perfilaba como candidato independiente. Recordemos que Flores López fue priísta y en el año 2016, al no ser beneficiado con la candidatura a la presidencia municipal, la cual fue dada a Gardenia Hernández Rodríguez, por equidad de género, participó como independiente y quedó en segundo lugar.

 

Este era el escenario a principios de 2021, cuando los dirigentes de los partidos de la Mega Coalición "Unidos por Tlaxcala", decidieron meter las manos, que más bien parecieron los pies, en la designación de candidaturas a diputaciones locales y presidencias municipales.

 

En Tlaxco, la mega coalición para la diputación local se había logrado. La relación de Gardenia Hernández Rodríguez con personajes en el PAN y PRD, habían logrado dejar ese espacio para el PRI, es más, para que fuera mujer la abanderada.

 

El acuerdo era dejar la candidatura de la presidencia municipal al PAN, en el que Mariana Zamora y Jorge Alejandro Rivera Uribe eran las cartas más fuertes. Por el PRD, Alejandro Hernández, era la carta a jugar y como delfin de la alcaldesa el director de Planeación del ayuntamiento, Alberto Sánchez Degante.

 

Ante este escenario la ex diputada y Silvestre Velázquez, convencieron a los dirigentes del PRI, nacional y local, para cerrar el paso a Gardenia Hernández Rodríguez. Pudo más su celo personal, que ver el daño que estaban por ocasionarle a la candidatura de Anabell Ávalos Zempoalteca a nivel estatal.

 

A su vez, los alcaldes de los municipios de Emiliano Zapata, Terrenate, Tocatlán, Lázaro Cárdenas, Tetla, Tzompantepec, Tlaxco y Atlangatepec, estaban siendo ignorados por Noe Rodríguez Roldán, José Gilberto Temoltzin Martínez y Julio César Pérez González, quienes se sirvieron con la cuchara grande las candidaturas. El resultado, está marcado en las boletas electorales del 6 de junio.

 

En este proceso, la alcaldesa de Tlaxco y su decisión por participar, se había convertido en el ojo del huracán, pues mientras que en casa la estaban relegando, a nivel nacional un personaje cercano al presidente de la República la invitaba a participar en el proyecto que encabezaba Lorena Cuéllar Cisneros.

 

La gota que derramó el vaso, fue la intervención del candidato suplente de Julio César Hernández Mejía, puesto que en su intención de sumar votos al candidato a diputado federal, el joven Agustín Bretón Stankiewicz, opinó que la candidatura del PRD en Tlaxco, se le debería de dar a Armando Flores López, pensando que de manera natural los panistas, perredistas y priístas se sumarían a su candidatura. El movimiento hecho sin consultar a quienes con meses estaban por fraguar la mega alianza en Tlaxco, resultó en un rompimiento de los acuerdos.

 

Todos estos acontecimientos derivaron en la postulación de Jorge Rivera Uribe por el PAN, Silvestre Velázquez por el PRI, Alejandro Hernández por RSP y aunque los resultados dieron el triunfo a Armando Flores, los más perjudicados por estos movimientos fueron Anabell Ávalos Zempoalteca, Julio César Hernández Mejía y Silvestre Velázquez, los grandes perdedores.

 

Por su lado, Gardenia Hernández Rodríguez, logró separarse de las viejas estructuras priístas y aunque ella compitió sola con Morena contra cinco partidos de la megacoalición que en su conjunto la superaron, sumó un movimiento decisivo para el triunfo de Lorena Cuéllar Cisneros en la gubernatura de Tlaxcala.

 

Los tiempos están prontos para muchas cosas, pero decir que le ganaron a la dama del norte, es una frase que sirve de consuelo a los priístas, quienes deben darse cuenta que su partido que está herido de muerte.

 

La euforia de haber ganado como sea, no debe cegar a Diana Torrejón Rodríguez, quién dijo que no se cambiaba de partido, pero su partido no la hizo ganar, fueron las circunstancias de la vida. Ahora debe cumplirle a los armandistas, quienes cargaron con su candidatura.