Mariano hizo añicos las patentes de ortinotarios, ¿y ahora, qué va a regresar?

Miércoles, Noviembre 11, 2015 - 12:02

DE ALTA PRIORIDAD

Dicen que en un arranque de ira, el mandatario hizo polvo los documentos de los ortinotarios, los mismos a los que la Justicia Federal le obliga a restituir a sus titulares.

Tanto sería el enojo del gobernador Mariano González Zarur, que al tener en sus manos las dieciséis patentes de ortinotarios las habría hecho pedazos, bueno ese un dato que alimenta la preocupación de quienes por mandato de un tribunal federal tienen que regresar esas patentes a sus titulares.

Pero, si el hipotético arranque de ira hizo añicos los documentos, ¿qué van a entregar?, vamos ni siquiera sería posible la emisión de nuevas patentes, pues aquellas contenían firmas, huellas y demás partes de un delicado protocolo a la hora de la asignación.

Incumplir el mandato judicial sería un verdadero problema. El gobierno actual asumiría el papel de infractor y, como están las cosas no creo que la salida sea sencilla.

Cuando el entonces notario despojado, Rubén Flores Leal, buscó la ayuda del ex gobernador poblano Mario Marín, no se imaginaba que con el paso de los meses sería posible la recuperación de ese patrimonio. Y todos saben de la sumisión del político conocido como peseta al gobernador en turno.

Gastar, gastar

No creo que haya sido gratuita la intervención de Diego Fernández de Ceballos ante la Segunda Sala Civil del Tribunal de Justicia del DF. La fama ganada por el despacho del panista describe a una firma capaz de exigir el veinte por ciento del valor de los negocios en litigio.

No sería descabellado pensar en que el gobierno tlaxcalteca pudo gastar unos cien millones de pesos para evadir o posponer dicho fallo.

Aunque son preguntas necias, uno no deja de cuestionarse, ¿y no habría sido mejor la construcción de la Central de Abasto de Tlaxcala en los terrenos de Xaltocan?, ¿Produjo algo de provecho el pleito con Cemex?, ¿Cuánto se gastó además de los cien millones que pudo Diego haber cobrado a Tlaxcala?, ¿Y el resarcimiento del tejido social?

Todo por demostrar que se tiene la razón aun cuando en hacerlo va un tremendo daño a la economía del estado más pobre, más pequeño, pero hoy vemos, no necesariamente menos conflictivo.

Doctor apócrifo

Los dos doctorados de los que se ufanaba el ex secretario de Finanzas de Tlaxcala, el actual diputado federal Ricardo García Portilla, hoy los tiene que demostrar presentando los documentos que lo acrediten.

No hacerlo significa uno de los peores golpes a su carrera, propinado –nos dicen- por alguien del mismo equipo marianista, que tal vez sí tenga doctorado y seguramente también la manera de comprobarlo.

Nadie puede negar que este palo a García Portilla pudo haberlo dejado fuera de la competencia por hacerse de la candidatura tricolor a la gubernatura de Tlaxcala.